India y Pakistán alejan espectro de la guerra, pero sigue tensión fronteriza

La tensión bélica entre la India y Pakistán se relajó este sábado, un día después de que Islamabad entregase al piloto indio capturado, aunque las dos potencias nucleares se acusaron mutuamente de siete muertes a través de su frontera de facto en Cachemira.

Al menos tres civiles que residían del lado indio de la frontera murieron, todos miembros de una misma familia, y otro resultó herido por disparos paquistaníes durante el fuego cruzado con las fuerzas indias que se extendió durante horas la pasada noche, según las autoridades indias.

«Un proyectil de mortero golpeó la casa de Mohammad Younus anoche matando a su esposa, hijo e hija», dijo este sábado a Efe Rahul Yadav, el comisionado del distrito fronterizo de Poonch, en Cachemira, donde ocurrió el incidente.

 

Según el funcionario, el padre de familia superviviente fue evacuado a un hospital de la Cachemira india y se encuentra estable.

Fuentes policiales consultadas por Efe aseguraron que el mortero impactó en la vivienda de la familia en medio de un fuego cruzado que duró varias horas entre las fuerzas de seguridad de India y Pakistán.

Por su parte, el Ejército paquistaní acusó esta mañana a las Fuerzas Armadas de la India de la muerte de cuatro personas -dos de ellas soldados- en la Línea de Control (LoC, frontera de facto) que divide la disputada región de Cachemira.

«Las tropas indias dispararon a través de la LoC. India deliberadamente atacó poblaciones civiles. Dos ciudadanos murieron y dos resultaron heridos», afirmó la oficina de comunicación del Ejército paquistaní (ISPR) en un comunicado.