Entre desidia y aguas negras viven en La Segundera

Más de un año llevan habitantes de La Segundera de Cagua siendo afectados por las aguas negras que fluyen como caudales por más de 10 calles de la comunidad, situación que los mantiene viviendo en una precaria calidad de vida, presos dentro de sus propias viviendas.

Loading...

Así lo dieron conocer habitantes del sector, quienes de manera desesperada piden una solución a esta problemática que les ha causado grande afectaciones de salud y que se agrava con el pasar de los días.

Grupo de vecinos afectados

Xiomara Hidalgo, quien vive justo al frente de uno de los puntos colapsados, explicó que la familia no puede usar el inodoro, “ya que las pocetas no bajan, en ocasiones nos ha tocado sellar las pocetas para que los olores no emanen por allí o para evitar que el agua se devuelva. Muchas veces tenemos que improvisar donde hacer nuestras necesidades, lo cual causa mayor contaminación y puede agravar el problema de salud que ya existe alrededor”.
Hidalgo consideró que la desidia existente agrava la situación, ya que se han dirigido muchas veces a distintos entes gubernamentales, incluso una visita a la gobernación, y aún no reciben respuestas.

Por su parte, Pastor Martínez expresó que “es inconcebible que tengamos que vivir de esa manera, el agua putrefacta recorre las calles como ríos y es un problema grave para todos los que hemos crecido en este barrio, que no estamos acostumbrados a esto, ya que la incomodidad que eso genera hace que uno no tenga ni calidad de vida, ya que ni sentarse fuera de las casas, ni caminar en las calles podemos hacerlo”.

Además, Martínez agregó que son más de diez calles afectadas y el problema está en que sólo colocan tubos que no son adecuados para la recolección de las aguas y por ende siempre terminan colapsando; “nos hemos puesto a la orden muchos vecinos para trabajar de ser necesario con quien nos venga ayudar, pero que esta vez la solución sea efectiva”, precisó.

También te puede interesar: Vivienda en Monte Cristo es perfumada por aguas putrefactas

Otro de los vecinos que se ha visto seriamente afectados es Miguel Vielma, cura de la Iglesia “San Antonio de Padua”, quien en carne propia ha sufrido las consecuencias del colapso de las cloacas, pues se enfermó de amibiasis y otros problemas estomacales; “muchas personas de la comunidad se han enfermado de amibiasis y hepatitis, y otros cuadros infecciosos, incluso de la piel debido a esta problemática, el agua contaminada está justo al frente de la iglesia, por lo tanto hasta cuando estamos en la misa los olores son desagradables para los feligreses, y los que habitamos en la casa de Dios”.

Además, el padre Vielma comentó que se han reunido más de mil firmas para ser llevadas a distintos organismos gubernamentales para que ayuden a esta comunidad que no puede seguir viviendo afectados por el mal olor de las aguas negras.

NEHOMAR J. AZÓCAR S. | el siglo
fotos | RAFAEL SALGUERO

Loading...