Ya ni comerse una empanada se puede en Ribas

Desayunar en la calle para muchos de los victorianos ha pasado a ser cosas de segundo plano, esto debido a los altos costos que están manteniendo los distintos alimentos. Obligándolos a perder esta costumbre y preparar en sus casas este importante platillo diario.

Loading...

Y es que adquirir las populares empanadas, arepas, cachitos, panes de jamón, taquitos y hasta los tequeños, no está en los planes de comida de los residentes de esta parte del estado Aragua, ya que para poder realizar la compra de un desayuno digno, deben contar con una suma que excede lo que ganan en quince días de trabajo.

Los puestos de desayunos no tienen el mismo volumen de clientes

En este sentido, en un recorrido realizado por los establecimientos dedicados al expendio de este plato matutino, se puedo conocer que no todos los consumidores están dispuestos a pagar por un desayuno, mientras que otros aseguran que es una opción ante la escasez y los altos costos de los alimentos de primera necesidad.

“Yo como cabeza de casa realmente en ocasiones debato entre sí darle a mis hijos para que coman en la calle o comprar yo misma los alimentos, porque en la actualidad, un kilogramo de harina pan cuesta prácticamente lo mismo que una empanada, pero no siempre se tiene el salado para rellenarla. Entonces no sé qué hacer”, comentó Caridad Díaz.

Dalia Crespo dijo, “yo no como en la calle desde hace mucho tiempo, puesto que no me es rentable. El sueldo que gano no me da la base, para darme estos lujos y además comprar para la casa. Esto sin contar que ya la calidad de los alimentos va en picada, en respuesta a la misma falta de materiales que también tienen los dueños y encargados”.

Por su parte, Juan Carlos Braun agregó, “comer en la calle quedó para que lo hagan sólo los ricos, porque como compro una empanada cuando hay tanta necesidad en las casas. Es mejor resolver con lo poco que se tiene y arroparse hasta donde llegue la cobija. Ya he acostumbrado a mis hijos a conformarse, pese a que no es la mejor enseñanza”.

Ahora bien, con respecto al tema los comerciantes aseguraron que este panorama no sólo termina afectando a los ciudadanos, sino a ellos también, quienes para el momento siguen presentando pérdidas, pese a que se han realizado ajustes económicos, que deberían ayudarlos.

“Nosotros trabajamos con lo que vamos consiguiendo, ya hasta la cartera de alimentos que presentábamos han ido reduciéndose, precisamente porque no contamos con los ingresos como en años anteriores para adquirir la materia prima. Ahora sólo ofrecemos lo que los distribuidores nos traen a bajo precio”, dijo Fátima De Sousa.

También te puede interesar:Contralor de Aragua entregó memoria y cuenta

Jesús Then aseveró: “Dicen que hay productos regulados, pero a nosotros no nos llegan de esos desde hace un buen tiempo, por eso debemos adquirir la mercancía a costos elevados y por consiguiente debemos ajustarlos en los precios de los alimentos, muy a pesar de que no queramos. Ya en mi negocio hemos implementado bajar las empanadas y arepas a 1.000 BsS, pero de rellenos básicos”.

Entre tanto el precio de las empanadas se encuentra entre los 1.400 y 1.800 BsS, las arepas 3.500 y 4.000 BsS, los cachitos y panes de jamón desde 1.500 BsS y los taquitos oscilan entre los 2.500 y 3 mil soberanos. Todos los costos van a depender del lugar donde se adquieran.

DANIEL MELLADO | elsiglo

Loading...