Entiende lo que le sucede a tu cuerpo cuando aguantas las ganas de ir al baño

Aguantar las ganas de ir al baño puede hacer de cualquier momento de nuestra vida un suplicio. Y es que no debe haber algo tan incómodo como tener la vejiga completamente llena y no poder liberar espacio, ya sea por falta de tiempo o por falta de un lugar en donde hacerlo.

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2 tazas es la cantidad de orina que una vejiga adulta puede contener en su interior.

Trabajar sin parar o ir de un lado para el otro a lo largo del día, por ejemplo, son razones más que suficientes para tener que retener las ganas de orinar por horas. Y cuando se vuelve una costumbre puede ser realmente peligroso. Te contamos qué le pasa a tu cuerpo cuando aguantas las ganas de hacer pis.

Consecuencias de aguantar las ganas de orinar

Un episodio del popular programa sobre ciencias SciShow planteó la duda y ofreció algunas respuestas respecto a estar horas y horas aguantándose cuando la vejiga está a punto de reventar por estar llena.

Medio litro, que corresponde a aproximadamente 2 tazas, es la cantidad de orina que una vejiga adulta puede contener en su interior. El cerebro humano está al tanto cuando ese límite es alcanzado debido a que los receptores de las paredes de la vejiga le envían el mensaje de alerta.

Luego, depende de cada uno de nosotros tomar la primera señal como un impulso para ir al baño a vaciar la reserva o, por el contrario, aguantarse por algún motivo.

El problema es que, cuando decides ignorar el aviso urinario y aguantarte, los esfínteres cilíndricos de la vejiga se cierren con mucha fuerza para evitar que la orina se escape por la uretra. Hay un mecanismo diseñado específicamente para esta función, pero cuando obligas a la vejiga a hacerlo constantemente, tu salud puede peligrar.

Si mantener las ganas de orinar se ha vuelto una costumbre en tu vida, te estás sometiendo a efectos negativos a largo plazo, entre ellos un aumento en el riesgo de infección.

Otra consecuencia más grave es el debilitamiento de los músculos de a vejiga. En este caso, el órgano ya debilitado no logra vaciar toda la orina y, por si fuera poco, todo el tiempo se tienen ganas de ir al baño. Y ni que hablar de la cantidad de bacterias que son atraídas por el cuerpo cuando grandes cantidades de orina se encuentran retenidas en la vejiga.

Fuente: vix

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