Residentes de La Estación viven con “El Jesús en la boca”

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En la desidia viven los habitantes de la calle La Estación de San Mateo, municipio Bolívar, por lo que solicitan a los organismos competentes, que acudan a la zona a atender la necesidad que mantienen a raíz del mal funcionamiento de los principales servicios públicos.

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La Estación
La crecida del río amenaza a las casa de la calle La Estación

Los residentes indicaron, que en toda la zona no hay un solo foco de luz que funcione, lo que ocasiona que se mantengan en constante nerviosismo, pues aseguran que la zona permanece como “Boca de Lobo”, dejando a los pobladores a merced no sólo de la delincuencia sino de los animales rastreros.

“Aquí vivimos con el Jesús en la boca, porque cuando cae la noche la oscuridad es tanta que no se sabe si puede entrar un malandro a las casas o un animal, pues vivimos a orillas de un río, y las plagas y culebras es lo que sobra un verdadero peligro con los que debemos lidiar y más con la entrada de las lluvias”, dijo Tamara Pastrana.

Por su parte, Carolina Bracamonte manifestó, que lo único que emite luz en la calle, son los bombillos que la mayoría de los habitantes colocaron en la parte externa de sus viviendas. “Esto es oscurísimo por las noches, de verdad queremos que nos puedan ayudar y colocar alumbrado”.

Igualmente asegura, que la zona segura y es rara la vez que se presentan hechos delictivos, sin embargo espera que las autoridades policiales puedan realizar recorridos de patrullaje por las noches, ante cualquier inconvenientes con sujetos de otras zonas.

VIVIENDAS EN “PICO DE ZAMURO”

En este sentido, el inconveniente del alumbrado público no es el único que aqueja a las familias de esta parte de San Mateo, sino también la condición en la que se encuentran sus viviendas, las cuales según los afectados están a una “lluviecita de desplomarse”.

Y es que según lo dicho por los encuestados las últimas precipitaciones registradas el pasado lunes 22 de octubre, causaron gran nerviosismo, puesto que las aguas del río llegaron al topo de la quebrada, amenazando con meterse a las casas, lo que los alarmó.

“Tenemos 20 años metiéndosenos el río y nadie hacer nada. Hemos hechos llamados, cartas y nada. Sólo vienen se toman una fotos y luego se van dejándonos en la nada, sin respuesta y esperando que en cualquier lluvia se nos vaya la vida”, aseveró Zulibeth Arteaga.

En concordancia con Arteaga, Carmen Fernández agregó: “Esto cada vez que llueve se pone terrible. Ya una vez se registró un caso donde un funcionario se lo llevó el río, porque la tierra era inestable. Deben atendernos antes de que sea tarde”.

Asimismo, se conoció que como Arteaga y Fernández, había otras familias que mantenían esta dificultad, por lo que hicieron nuevamente un llamado a las autoridades a tomar cartas en el asunto, pues temen por su integridad y las de su familia.

DANIEL MELLADO| elsiglo
fotos | JOEL ZAPATA

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