Consternación en Caña de Azúcar por asesinato de técnico en informática

Consternación, dolor e indignación vivieron familiares, allegados y amistades de Carlos Eduardo Rojas López, de 22 años, joven quien hoy en día se convirtió en otra víctima más del hampa organizada, luego que tres sujetos armados, según pertenecientes a una banda delictiva que opera en Arsenal, municipio Girardot, y zonas circunvecinas, le quitaran la vida a tiros el pasado miércoles en la UD-16 de Caña de Azúcar para despojarlo de un celular.

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Consternación
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En la sede del Servicio Nacional de Medicinas y Ciencias Forenses (Senamecf) ubicado en Caña de Azúcar, municipio Mario Briceño Irragorry, lugar donde a diario se ven casos similares como el que a continuación le contaremos, allí estaba presente Carlos Medina, padre biológico de la víctima, cabizbajo y con una mirada que se iba en el tiempo recordando momentos únicos compartidos con su muchachito.

El ciudadano muy humildemente solicitó ser escuchado por los reporteros del diario elsiglo y de inmediato comenzó a relatar los hechos ocurridos el pasado miércoles a eso de las 11:30 de la mañana.

Carlos Eduardo era un chico recién graduado como Técnico Superior en Informática, colaborador con los médicos comunitarios y laboró en la Universidad Central de Venezuela (UCV), asimismo era muy querido por los vecinos y amistades, no tenía novia y hace unas semanas habría viajado al país vecino en búsqueda de mejorías, sin embargo, por circunstancias de la vida retornó a su tierra natal, volvió al lado de su familia.

Pero una mala jugada del destino lo sacó del juego de la vida, de un futuro prometedor, puesto que aquella mañana, como todos los días, se arregló para buscar a su hermanito de 2 años al Preescolar, claro no sin llevar en su mano una pelotita de goma con la cual acostumbraba jugar con su hermano, de regreso a casa.

En el trayecto, o para ser más precisos, a media cuadra de su morada, Carlos Eduardo observó tres tipos que se le acercaban, dos de ellos se detuvieron en cierto sitio, como para cantar la zona, mientras un tercero se le acercó y le vociferó “entrégame el celular”, pero éste le indicó que no portaba móvil alguno, en ese momento una señora mayor pasaba por la misma zona siendo interceptada por los malvivientes, quienes le exigieron sus pertenencias y ante el susto la mujer presuntamente se desmayó.

El universitario al ver aquella escena donde su vida corría peligro y la de un tercero, comenzó a pedir auxilio, de manera de ser escuchado por algún vecino de la localidad, momento en que los sujetos deciden marcharse por temor a ser descubiertos, no obstante, uno de ellos dio unos pocos pasos y levantó su arma ilegal disparándole en el pecho al chico y luego echó a correr y agarró hacia el urbanismo Arsenal, con los demás cómplices.

El infortunado cayó gravemente herido al pavimento y a los segundos falleció producto de la herida de bala. La noticia corrió como pólvora llegando a los oídos de la parientes y padres del Técnico en Informática, quienes al enterarse cayeron desconsolados ante el triste suceso; no tenía palabras como tampoco les era creíble el homicidio de su niño, quien minutos antes les dijo “ya vengo”.

Rápidamente se trasladaron al sitio confirmando lo sucedido y luego llegaron funcionarios de la Base de Homicidio del Cicpc, efectuando las experticias y el levantamiento del cadáver, el cual fue trasladado hasta la Morgue de Caña de Azúcar. Ahora, tanto parientes como los vecinos de la comunidad piden que se haga justicia, pues el chico era sano y de buenos principios.

RAIZA VILLAFRANCA | elsiglo
fotos | FAUSTINO PEREZ

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