Con puñaladas en la espalda hallaron muerto a un teniente del Ejército

Este lunes aproximadamente a las 8:00 de la mañana, funcionarios de la Policía de Aragua, pertenecientes al Centro de Coordinación del municipio Francisco Linares Alcántara y la comunidad encontraron muerto a un funcionario del Ejército en la habitación de su residencia ubicada en La Morita.
Imagen Referencial

La víctima fue identificada como Jesús Rafael Garrido, de 33 años de edad, quien en la actualidad estaba realizando un curso de perfeccionamiento informático en las instalaciones de la Base Mariscal Antonio José de Sucre, Basucre, en la vía a la población de Mariara, estado Carabobo.

De acuerdo a la información facilitada a los periodistas, el militar fue localizado en su habitación situada en la avenida principal de la urbanización San Antonio del sector Santa Inés de La Morita, y su cuerpo estaba en descomposición.

En la inspección ocular, los investigadores le apreciaron varias heridas por arma blanca a nivel de la espalda y al parecer, su cuerpo se encontraba desprovisto de vestimenta.

Se comentó que el militar fue visto el viernes pasado lavando su ropa en esa habitación y después no se tuvo más información del paradero sino en la mañana de ayer, cuando los vecinos sintieron una fuerte fetidez.

La hediondez emanada de la habitación 7, donde funciona como especie de un vecindario, alertó a la comunidad de que algo anormal estaba sucediendo e inmediatamente dio aviso a la Policía de Aragua.

Poco después comisiones de la PA se trasladaron al sitio y una vez que confirmaron la presencia de un cuerpo de una persona, se reportó la novedad a la Base de Homicidios de San Pablo, acudiendo luego los investigadores.

El cadáver estaba en descomposición y por la data de muerte se sospecha que el primer teniente del Ejército fue apuñalado en horas de la noche del viernes o sino en la madrugada del sábado. Se desconoce el móvil del crimen.

Familiares se mostraron consternados ante lo ocurrido a José Garrido y no supieron precisar por qué la víctima estaba viviendo en ese vecindario. Asimismo, los militares se mostraron sumamente herméticos para informar del caso. Uno de ellos respondió lo siguiente: “Al salir de la base militar, cada quien es dueño de su propia vida, hace lo que mejor le convenga y dónde residir”.

“No manejamos esa información de qué hacía ese compañero en ese vecindario”, y luego se marchó dando la espalda. Ahora el caso es investigado por funcionarios de la División de Homicidios.

Del caso se manejan varias hipótesis. La primera de ellas se orienta a un presunto robo o posible venganza, también se sospecha de un drama pasional. No obstante, el Cicpc tiene la última palabra sobre el caso.

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo

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