Así es Michael Oliver, el árbitro que desquició a Buffon

Durante los últimos meses, tanto José Mourinho como Jürgen Klopp protagonizaron varios cruces verbales con este hincha del Newcastle.
Imagen referencial

Cuando Buffon aludió a la corta edad y la falta de preparación de Michael Oliver tras el polémico desenlace del Madrid-Juve, en algo tenía razón: es joven, sólo 33 años. Pero eso nunca ha sido un problema a lo largo de la carrera del niño prodigio del arbitraje inglés. Hijo de un árbitro de Segunda División, asumió el silbato como herencia paterna a los 14 años y su ascenso ha sido fulgurante: a los 22 años fue el colegiado más joven en pitar jamás en Wembley y a los 25, en un Birmingham-Blackburn, se convirtió en el más precoz en debutar en la Premier. Sólo año y medio después, en 2012, se convirtió en internacional, aunque no se estrenó en Champions hasta la pasada temporada.

En un momento en el que Inglaterra sufre una crisis alarmante de árbitros de nivel, Oliver se ha convertido en la gran esperanza británica. Su designación para este partido fue recibida con alborozo en la Federación inglesa, preocupada al ver cómo, desde que Clattenburg emigró a hacerse millonario en Arabia Saudí, no lograba colocar a sus colegiados en las rondas definitivas de la Champions.

Lea también: (El Madrid marcará la temporada del Barça)

Sin embargo, no todo han sido flores. En los últimos tiempos, tanto Mourinho como Klopp las han tenido tiesas con él. Tras un United-Chelsea de Copa en el que expulsó a Ander Herrera, el portugués dijo que “tiene un fantástico potencial, pero aún no está hecho”.

“Tampoco se explica muy bien”

Y el alemán, muy airado, le acusó de no dejarle hacer un cambio en el Liverpool-Chelsea de noviembre: “¿El motivo? Ni idea, no sé qué estaría pensando él en ese momento y tampoco se explica muy bien”. Esta falta de comunicación con los protagonistas también la denunció Buffon… aunque con peores palabras.

Hincha del Newcastle, lo del arbitraje parece ser una fijación en su vida, pues su mujer, Lucy, comparte profesión, en su caso en la liga femenina inglesa. Como todos los árbitros de la Premier, Oliver es profesional y el verano pasado recibió una oferta para seguir los pasos de Clattenburg y cambiar el prestigio de la Premier por los billetes saudíes. La diferencia es sustancial: de los 90.000 euros que gana en su país a los 500.000 que le ofrecen en Asia. Por ahora aguanta, ansioso por seguir subiendo en el escalafón europeo. El arbitraje del Bernabéu, de eso no hay duda, ha popularizado su nombre. Si para bien o para mal, está por ver.

Fuente: www.energiamundocom

Loading...