Viajeros regresaron antes de tiempo

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Contrario a la tradición, ayer Domingo de Resurrección no se produjo el regreso masivo de temporadistas, quienes este año no tuvieron suficientes recursos para quedarse hasta el final de la Semana Santa en las playas aragüeñas.
Los alquileres de mesas y sillas estuvieron flojos

Este año, La Boca, El Playón y Cata recibieron a miles de bañistas provenientes de diferentes estados del país, especialmente de Guárico, Lara, Carabobo y Caracas, quienes disfrutaron a lo grande durante los días feriados de Semana Santa 2018 y decidieron regresar anticipadamente, pues tuvieron problemas con el efectivo.

Ayer, pasadas las 8:00 de la mañana, las playas lucían con muy pocos bañistas, pues la mayoría de los visitantes partieron durante el día sábado.

Según Almary Medina, “aquí en Cata el bullicio fue hasta el día sábado, la gente comenzó a retornar en la madrugada de ayer quizás porque el día lunes tenían que regresar a su trabajo; recuerden que comienzan las clases, es decir, la rutina diaria, es por eso que tomaron sus medidas preventivas; o también se les acabó el dinero en efectivo, además de que los puntos estuvieron fallando”.

Por su parte, Carolina Páez, acompañada de sus amigos Eison José y Ever Sánchez, coincidieron en señalar que “la crisis está fuerte y la gente no se queda en las playas. La comida la están vendiendo muy cara, no es posible que un pescado con tostones llegue a los 700 mil bolívares. Aquí no hubo control en los precios, es por eso que la gente se fue antes, además los avances estaban cobrando el 100% de intereses. La gente vino a disfrutar estos días de Semana Santa, pero prefirió traer su comida, y cuando se le terminó prefirió irse antes del domingo, creo que fue la mejor decisión”.

Asimismo, Jaime Pérez aseguró que “el turismo en Ocumare es muy bonito, pero las familias no tienen recursos económicos; es mejor que traigan preparada su comida porque le sale más económico. Yo de precios en los restaurantes no puedo hablar porque traigo todo y no compro nada; traigo hasta chucherías”.

HABLAN LOS COMERCIANTES

Roberto Arévalo, conocido como “Bemba”, alabó sus precios, indicando que ofrece costos populares; “un pescado cuesta Bs. 550 mil bolívares, por supuesto los tostones se les cobra aparte y eso varía según el pedido del cliente. Reconozco que hay problemas con los puntos de venta, nosotros no cobramos sobreprecios, pero si paga con punto le agregamos 15% del servicio. Para mí esta temporada de Semana Santa no fue buena porque no había efectivo y el punto tenía problemas, pero les puedo decir que a nivel de precios la cosa estuvo muy económica”.

Para Javier Solórzano, las ventas estuvieron buenas; “yo no me puedo quejar, los carnavales, y ahora en Semana Santa, la venta fue muy buena, incluso mejor que el año pasado, lo que pasa es que mis precios son accesibles al bolsillo y necesidad de mis clientes. Yo trabajo no sólo pensando en la venta del día sino pensando en el cliente, para que cuando regrese otro día a la playa venga al negocio y consuma. Es una táctica de ventas muy buena porque me da resultados, tengo compradores de años porque saben que aquí encontrarán precios cómodos”.

Finalmente, César Martínez expresó que “las ventas estuvieron muy buenas, gracias a mis precios tengo una cartera de clientes que, poco a poco, va aumentando, yo puedo vender a precios caros, pero te aseguro que me comprarán una sola vez porque ya no regresan y eso significa pérdida”.

VIAJANDO CON TODO

Este año, los turistas no tuvieron problemas para llegar a su playa favorita, pues el traslado en autobuses privados fue constante, así como el servicio de taxis y el apoyo de TransAragua, que habilitó varias de sus unidades a precios muy económicos.

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Igual constatamos que la gran mayoría de los visitantes llevaron su comida preparada, mientras que las familias más numerosas cargaron con mesas, sillas, bombona de gas y alimentos como arroz, harina pan, frijoles, pasta y café, porque no tenían efectivo para realizar sus compras en las bodegas y comercios de El Playón.

Por supuesto que las mascotas, gatos y perros, también estaban incluidas dentro del paquete familiar.

Durante el feriado largo de la Semana Mayor, muchos acamparon muy cerca de la playa, teniendo en consideración la gran vigilancia de los diferentes organismos de seguridad durante las 24 horas.

LUIS CHUNGA | elsiglo
fotos | DENYS SÁNCHEZ

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