El dogging: Sexo al aire libre

Loading...
Las prácticas sexuales que rodean la intimidad de una pareja o individuo pueden ser diversas, y contienen diferentes elementos que las hacen adictivas, emocionantes y riesgosas; ejemplo de ello es el dogging. Éste no sólo lleva el sexo y su ejercicio a su máxima expresión, sino que le ofrece a los individuos que lo practican una alta dosis de adrenalina, erotismo y deseo.
Imagen referencial

También te puede interesar: 7 Señales de que tu cuerpo necesita sexo ¡YA!

El dogging consiste en tener sexo con extraños o con la pareja en lugares al aire libre o en zonas donde se pueden ver expuestos a las miradas. Se debe destacar que los observadores, en un momento dado, pueden participar en el acto sexual.

El origen de esta práctica sexual se encuentra en Inglaterra en los años 70. Su nombre, para muchos, tiene dos significados: pasear al perro o sexo públicos, ambos tienen relación con los encuentros fortuitos que se llevaban a cabo en ese tiempo en lugares como parque o bosques.

Actualmente el término dogging sólo se aplica para personas heterosexuales; en el caso de los homosexuales esta práctica sexual se denomina crusing.

El auto y estacionamiento se encuentran entre los espacios más habituales para este tipo de sexo. Sin embargo, si tu intención es intentarlo debes tomar en cuenta algunas reglas antes de llevarlo a cabo.

1. Todos los que intervienen deben ser adultos y, sobre todo, estar de acuerdo.

2. Mantener el anonimato.

3. Respeto.

4. Usar preservativo.

El dogging es una práctica diferente llena de adrenalina, puede pasar de inocente si sólo la pareja desea ser vista hasta convertirse en algo más complejo si se permite la participación de otras personas.

En el sexo todo es permitido, siempre que se respete la voluntad de cada una de las partes que interactúan en el acto.

Fuente: Salud 180

Loading...