Muertos dos individuos tras enfrentarse a comisiones del Cicpc

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Dos individuos presuntamente miembros de la banda de “El Ocillán”, que mantiene su centro de operaciones en el sector San Pedro Alejandrino del barrio Río Blanco del municipio Girardot, zona limítrofe con Francisco Linares Alcántara, cayeron abatidos por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, pertenecientes a la Subdelegación del sector 8 de Caña de Azúcar.
Momento cuando las comisiones ingresaban a la zona donde se originó el enfrentamiento

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El suceso se escenificó este viernes aproximadamente a las 4:00 de la tarde en la parte interna de una vivienda situada en la calle Buenos Aires, sector San Pedro Alejandrino.

José Hilario Núñez Ruiz, fallecido

Allí se incautaron dos armas de fuego tipo revólver y otros elementos que serán sometidos a las experticias de rigor. Los fallecidos en el intercambio de disparos quedaron identificados como José Hilario Núñez Ruiz, de 18 años de edad, conocido con el alias de “El Hambre”, y Daeve Jhojans Caña Ruiz, de 25 años, conocido como “Deivis Tatuaje”.

Daeve Jhojans Caña Ruiz, muerto

 

 

De acuerdo a las informaciones facilitadas a los periodistas, a la sede policial en Caña de Azúcar se trasladaron varias personas denunciando el robo de sus residencias y vehículos entre Los Samanes, Río Blanco y Campo Alegre a manos de una peligrosa organización delictiva.

Señalaban como sospechoso de esos hechos a un grupo hamponil que es liderado por un sujeto que es conocido con el remoquete de “El Ocillán”, mencionado en varios homicidios, entre ellos de funcionarios policiales, tráfico de drogas, secuestro y en otros hechos.

Tras obtenerse información confidencial de que en una vivienda en San Pedro Alejandrino se encontraban reunidos el líder negativo y sus lugartenientes “El Gato” y “El Franklin”, junto a Núñez y Caña, seguidamente se trasladaron a ese lugar las comisiones al mando del inspector jefe Ramón Duque, jefe de Investigaciones del citado despacho policial, siguiendo las instrucciones de los comisarios Miguel Zavala, jefe del despacho, y Yhulman Ortiz, supervisor de Investigaciones.

Una vez que visualizaron la vivienda, donde aparentemente se desarrollaba la reunión, los funcionarios apegados a las normas legales trataron de detener a los presuntos hampones, quienes hicieron uso de sus armamentos que portaban de manera ilegal.

Ante la anormalidad, se suscitó un enfrentamiento, donde resultaron heridos José Núñez y Daeve Caña, quienes fueron trasladados a un centro asistencial del municipio, falleciendo en el trayecto.

De acuerdo a la información suministrada a los periodistas, ambos hombres presentaban antecedentes policiales vinculados, al parecer, con los robos ocurridos en esa comunidad de Maracay.

Ramón Duque comentó a los reporteros que sus funcionarios le siguen las pistas a “El Ocillán”, “El Gato” y “El Franklin”, quienes muy pronto tendrán que rendir cuentas ante la justicia. “Trabajamos en función de brindar seguridad a la población las 24 horas del día, bajo las políticas de la Misión A Toda Vida Venezuela”.

REACCIÓN DE LA FAMILIA

Al salir de la comunidad, los periodistas que acudieron a cubrir las incidencias del suceso fueron abordados por los familiares de los fallecidos, ofreciendo su versión de los hechos registrados en la tarde de ayer.

Ginyer Colina, en una actitud de molestia y soberbia, manifestó que allí no hubo ningún enfrentamiento. “Nosotros estábamos durmiendo, otros comiendo, conversando o descansando, cuando llegaron las comisiones y nos sacaron de nuestro hogar sin ningún motivo. No tenían orden de allanamiento”, afirmó.

Esos muchachos, con responsabilidades ante sus mujeres e hijos, no cargaban armas de fuego ni mucho menos eran delincuentes. Por eso rechazamos la actitud de los funcionarios”, dijo la joven.

“Entendemos su trabajo periodístico, pero a nosotros nos asiste el derecho y queremos dar nuestra versión y saber qué pasó en la casa. Que se investigue si nuestros maridos eran delincuentes”, agregó.

Como la situación se tornó complicada, se solicitó el apoyo de los funcionarios de la Subdelegación de Maracay y del Centro de Coordinación Policial, quienes mantuvieron el orden dentro de la comunidad mientras se realizaban las investigaciones preliminares.

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo

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