Extienden el estado de evacuación en Argentina por las lluvias

El proceso de evacuación que afecta a miles de personas en la provincia de Salta, situada en el norte de Argentina, continuará con toda probabilidad una semana más debido a las fuertes lluvias que provocaron una crecida anormal del río Pilcomayo, informaron a Efe desde Cruz Roja.

Mientras el nivel del río oscila normalmente entre 3,15 y 3,50 metros, actualmente se encuentra estabilizado a 7,5 metros, explicó el director de Respuestas a Emergencias y Desastres de Cruz Roja Argentina, Cristian Bolado, quien estimó que, en base al análisis del caudal, los afectados no podrán volver aún a sus hogares.

“Las lluvias cesaron y hay pronósticos de buen clima pero están siendo muy variables. Ha dejado de llover en Bolivia, lo que es satisfactorio para nosotros porque no aumentaría el caudal del río”, añadió Bolado.

Asimismo, continúan afectadas por las inundaciones en la zona fronteriza que limita el Pilcomayo más de 17.000 habitantes.

De estas, 3.000 personas, según contabilizó el Gobierno provincial y la Cruz Roja, entre otras organizaciones que conforman el Comité Permanente de Emergencias, se encuentran desde principios de la pasada semana, cuando se registraron precipitaciones “históricas”, en alojamientos y campamentos de emergencia.

La mayoría de los evacuados son personas que se han desplazado “por medios propios” y viven con “recursos” como “plásticos, cajas y palos” y otras se encuentran “aisladas” o “incomunicadas”.

Por su parte, alrededor de 300 personas son atendidas cada día en los centros médicos dispuestos a lo largo de la ruta nacional 54, donde se concentran gran parte de puestos de atención humanitaria, en su mayoría por casos de diarrea, deshidrataciones, hipertensión y lesiones físicas menores (esguinces y raspaduras).

“Lo que estimamos es que después de inundaciones de la Plata en 2013 (ocurridas en la capital de la provincia de Buenos Aires y que dejaron casi 90 fallecidos) esta es la siguiente situación de emergencia en cuanto a gravedad”, concluyó Bolado.

El pasado domingo, la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, recorrió junto al gobernador de la provincia salteña, Juan Manuel Urtubey, parte del territorio afectado para “evaluar” la continuidad del operativo de emergencia.

Ambos dirigentes determinaron que “la situación está controlada”, a pesar de que el número de desplazados continúa en aumento debido a la dificultad de organizar el traslado de vuelta a las localidades por el daño causado en muchas infraestructuras.

Unas 1.000 personas están retenidas en la provincia argentina de Mendoza por un alud de lodo que cayó este domingo sobre la carretera de alta montaña por la que viajaban de camino a Chile, lo que obligó a interrumpir el tráfico en el paso fronterizo Cristo Redentor, informaron a Efe fuentes oficiales.

Actualmente, el millar de afectados, que se transportaba en un total de 500 vehículos, se encuentra atendido en la localidad mendocina de Uspallata, donde aguardan desde anoche a que concluyan los trabajos de retirada del barro que permitan poder reabrir el paso fronterizo, uno de los más concurridos entre ambos países.

Según explicaron desde el Ministerio de Seguridad provincial, en la aduana, desde el lado chileno, también quedaron retenidos varios automóviles.

En Uspallata, los afectados pasaron la noche en lugares dispuestos por el Ejército, la Gendarmería y el Gobierno mendocino.

El alud se produjo a la altura de Quebrada Seca, entre las localidades de Uspallata y Punta de Vacas, y fue consecuencia de un desborde del río Mendoza por las lluvias en alta montaña.

Fuente: EFE

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