Luis Jiménez quiere convertirse en una leyenda entre los jonroneros

La imagen corpulenta de Luis Jiménez tomando prácticas de bateo en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto con las consecuentes conexiones de distancias dantescas se repitió de forma casi cotidiana durante 13 temporadas. El pelotero con raíces en la población larense de Bobare, donde es considerado un ser gigante y monárquico, se erigió como el segundo máximo jonronero en la historia de Cardenales, aunque hoy el béisbol lo tenga con un uniforme de otros matices en la acera contraria de su equipo original, por la disputa de un título.
Imagen referencial

“Ya eso lo pagaron. Mi trabajo en la actualidad se lo debo a Caribes, aunque obviamente que tengo a toda mi familia acá y a la mayoría de mis amistades también, pero esto es un negocio y hay que seguir trabajando fuerte”, mencionó Jiménez, como preámbulo al primer encuentro entre crepusculares y orientales por la Serie Final 2017-2018. Aunque no tardó en dar rienda suelta a la nostalgia que representa para él pisar el feudo barquisimetano.

“Me trae muy buenos recuerdos jugar acá. Cuando sonaba el vallenato (cada vez que consumía un turno), la final contra Magallanes (2012-2013). Todo ese tipo de memorias vienen a mi cabeza, pero uno debe ser profesional y pasar la página”, admitió el hombre que jugó con el equipo alado hasta la 2013-2014, cuando fue cambiado a Bravos de Margarita, antes de aterrizar en tierras anzoatiguenses dos campañas después. En Lara, con 72 cuadrangulares es el escolta de Robert Pérez (125) en los anales de la franquicia.

También te puede interesar: Acusan a Juan Arango de incurrir en violencia doméstica

El camino de Jiménez en la pelota siempre ha estado ligado a los vuelacercas. No por nada es el bateador zurdo con mayor cantidad de vueltas al cuadro en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional con 93, además de ser uno de los seis peloteros con al menos 30 vuelacercas en postemporada, solo que lo ha conseguido en 157 desafíos y 508 turnos, más rápido que cualquier otro del grupo que incluye a Oscar Salazar, Eliezer Alfonzo, Héctor Giménez, Alex Cabrera y Robert Pérez, el líder de todos los tiempos con 45.

En rondas finales la temática no es muy distinta para el slugger de 35 años de edad. En tres contiendas por la disputa de un anillo, sin incluir la 2017-2018, acumula seis jonrones en 20 compromisos, incluido el trío de conexiones en el desenlace de la 2010-2011, cuando reforzó a la Tribu y comandó a los indígenas hacia la corona como Jugador Más Valioso. Antonio Armas y nuevamente, Robert Pérez, lideran el departamento vitalicio en estas instancias con 11, en 58 y 63 careos respectivamente.

“Por supuesto que me gustaría ser el máximo jonronero en finales. Aparte de trabajar por mi equipo, lo hago también por mis números. Me gustaría ser una leyenda, me gustaría estar en la historia de Venezuela”, admitió sin reparos el JMV de la primera ronda de playoffs, cuando Anzoátegui se midió al Magallanes y en la que, para variar, disparó tres batazos de vuelta entera.

elsiglo

Loading...