La crisis golpea el turismo de playa

La actividad comercial en las costas no escapa del golpe de la crisis, este es el caso de la actividad comercial en Ocumare de la Costa y todas sus áreas turísticas, donde se observa un panorama deprimido debido al bajo presupuesto que manejan los visitantes y las dificultades propias de estos tiempos como la falta de efectivo, lentitud de puntos de venta, falta de suministros, especialmente en la venta de comida.
El mar està listo para recibir a los visitantes

EMPANADAS A DURAS PENAS

Las ventas de las exquisitas empanadas bajaron 60% en comparación a años anteriores debido a la poca afluencia de temporadistas en Ocumare de la Costa, donde este tradicional desayuno prácticamente ha perdido vigencia por la crisis.

Yeli Maduro, vendedora de empanadas

Al respecto, Yeli Maduro, vendedora, relató que los precios de las empanadas son aumentados semanalmente porque cada vez que compran la materia prima la consiguen a un nuevo precio superior.

Finalmente, se pudo constatar que a pesar del costo y la falta de efectivo, muchos visitantes hacen el gasto y disfrutan de las irresistibles empanadas de cazón, pollo, carne, salchicha, queso y jamón.

MENÚ PLAYERO POR LAS NUBES

Almorzar un suculento plato con pescado frito, ración de patacones, ensalada rallada frente a la orilla del mar es definitivamente algo que no se ve actualmente, pues los precios sobrepasan los 600 mil bolívares.

Mercedes Dìaz, comerciante

Mercedes Díaz, cocinera, explicó que “es difícil, porque no cocino ningún plato, rara vez lo preparo y es porque las personas prefieren traer la comida de su casa que gastar o pagar por un pescado”.

Además, expresó que los rubros como el arroz están “por las nubes”, considerando que al comprar los productos elevados, deben verse en la necesidad de vender la comida con incremento, sin embargo; sostuvo que aún tratan que mantener los costos comedidos.

Finalizó que las tradicionales fosforeras tienen un valor de 300 mil bolívares.

LAS VENTAS DISMINUYERON

En supervivencia están los comerciantes, quienes aseveraron que cada día la situación empeora, debido a que las ventas “no están dando la talla” para la inversión que los dueños realizan a pesar de que los precios están medianamente asequibles.

Sobeida Fajardo, comerciante

Sobeida Fajardo expuso que en su negocio el comercio bajó 80% a diferencia de años anteriores, donde desde su perspectiva las personas siempre compraban trajes de baños, shores, franelas, entre otras cosas.

Comentó que los fines de semanas existe movimiento comercial, por este motivo estima que para los primeros días del mes de enero la afluencia aumente.

Entre tanto, Jesús Moreno, detalló que “en mi tienda trabajo en función de cómo las grandes industrias vendan la mercancía, además los precios varían según las prendas”.

Comparativamente con el año pasado, consideró que las ventas se redujeron un 40%, puesto que el enfoque de la población está netamente en la compra de alimentos.

INFORMALES EN JAQUE MATE

Las ventas informarles también sucumbieron con la crisis debido a la falta de efectivo. Y ejemplo de ello son las obleas, las cuales son vendidas a 10 mil bolívares, pero muy poca gente carga efectivo para darse ese dulce gusto.

Igualmente, Francis Díaz señaló que el costo del azúcar esta en 180 mil el kilo y el papelón en 80 mil, lo que la obliga a incrementar el precio de las conservas para poder continuar trabajando.

Darwin Moròn, vendedor de “vuelve a la vida”

Con relación a los famosos “vuelve a la vida”, “rompe colchón”, “recupera matrimonio”, se pudo conocer que perdieron terreno en las ventas, según indicó Darwin Morón, quién señaló que pasó de vender 50 potes a 4 o 10, situación que lo afecta porque es único sustento a su familia. “Los potes pequeños tienen un precio de 100 mil bolívares y los grandes en 200mil”, detalló.

Los precios, por ejemplo de trajes de baño oscilan entre los 300 y los 550 mil bolívares; los vestidos playeros entre 400 y 500 mil bolívares; las batas de malla a 150 mil bolívares; los shores de caballeros entre 500 y 900 mil bolívares; los bronceadores hasta 250 mil bolívares y las cholas a 300 bolívares.

Finalmente, añadieron que esperan con ansias que los aragüeños asistan los principios de enero al litoral, para recuperar las ventas.

TOLDOS VESTIDOS Y ALBOROTADOS

Josè Peroza, trabajador en el alquiler de toldos

José Peroza, trabajador en la playa, explicó que el turismo está crítico, tanto así que “los toldos se quedan fríos, porque pocos alquilan, pensábamos que por ser época decembrinas las personas iban a viajar, pero fue totalmente lo contrario, nadie viene, la cosa está muy mal”.
Añadió que un toldo que consta de una mesa, sombrilla y cuatro sillas, tiene un costo de 80 mil bolívares, desde las 6:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde.

En definitiva, subrayó que el sector turismo se está viendo golpeado por la crisis que padece el país, lo que se hace la sociedad se cohíba de hacer turismo.

CERO JUGUETES PLAYEROS

En este mismo orden de ideas, se conoció que los flotadores, salvavidas, lentes, pelotas, tablas de surf y raquetas playeras también dejaron de ser las más buscadas por los padres, quienes siempre debían comprar uno de estos juguetes para sus hijos.

Así lo manifestó, Jesús Mora, quien explicó que actualmente los venezolanos tienen prioridades y por tanto prefieren gastar el dinero en comida, que en artículos de diversión.

Igualmente, detalló que los salvavidas tienen un costo dependiendo del tamaño es decir; 190 a 300 mil bolívares; las pelotas en 60 mil bolívares; los juguetes de plástico entre 50 a 100 mil bolívares, mientras que las tablas de surf oscilan desde 150 a 350 mil bolívares.

LICOREROS EN QUIEBRA

Las bebidas alcohólicas pasaron a la lista de rubros incomparables, debido a que los precios de las mismas no disminuyen de 200 mil bolívares, por lo que pocos son las personas que adquieren bebidas con esos exorbitantes precios.

Con respecto a ello, Armando Moreno, encargado de una reconocida licorería del pueblo, explicó que “las ventas están por el piso, las personas vienen y se asustan al ver los precios”.

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Asimismo, manifestó que una cerveza tiene un costo de 25 mil bolívares, mientras que la caja tiene un valor entre 480 a 550 mil bolívares, algo que sobrepasa el salario mínimo y la hace imposible de comprar.

“Las personas están ahorrando tanto que han optados por traer de su casa botellas de refresco congelados para no comprar la bolsa de hielo en 50 mil bolívares”, dijo.

Finalizó, comentando que es grave la crisis que vive el país, por tanto deseó que el 2018 la situación mejore.

JANINE OJEDA | elsiglo
fotos | RAFAEL SALGUERO

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