Murió niño de 4 años en extrañas circunstancias

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Albert Carrasquero, de cuatro años, no logró disfrutar a plenitud las fiestas decembrinas. Alexander Enrique Carrasquero, su progenitor, lo encontró el pasado lunes en horas de la noche, sobre su cama junto a un charco negro de una sustancia que salía de su boca y nariz.

El padre del niño comentó a las afueras de la morgue forense, que desde el pasado 10 del presente mes, el niño tenía fiebre, su cuerpo estaba enrojecido. Lo llevó en reiteradas oportunidades a un Centro de Diagnóstico Integral cercano a su vivienda, en el barrio 19 de Abril, parroquia Francisco Eugenio Bustamante del municipio Maracaibo.

Más allá de algunas inyecciones y prescripciones médicas, el niño no recibió otro tratamiento. En vista de que su hijo no mejoraba, Carrasquero lo trasladó al Hospital Materno Infantil Cuatricentenario, donde pidió que le realizaran unos exámenes, a fin de saber qué causaba la fiebre del menor.

“Cuando me entregan los resultados, la doctora me dijo que todo estaba bien, que debía tener una pequeña infección, que le diera el tratamiento que le había puesto y así mejoraría”, acotó Carrasquero que luego de seguir al pie de la letra el tratamiento, su hijo le dijo que tenía un dolor a un lado del abdomen.

La víspera de la navidad de los Carrasquero se vio interrumpida cuando el pasado domingo a las 11.00 de la noche, salieron en carrera por segunda vez al Hospital de Cuatricentenario con el pequeño en brazos. Con los exámenes en la mano, dos doctores discutían la permanencia de Albert en el recinto hospitalario.

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“La doctora me dijo que no podía hospitalizar a mi hijo, que debía llevármelo a mi casa o algún otro centro asistencial”. El segundo doctor, le comentó a Alexander, que su hijo tenía síntomas de padecer dengue hemorrágico, pero sin los debidos exámenes no podía darle un claro diagnóstico. Lo devolvieron a su casa con una nueva receta médica, y con la advertencia de que si tosía o le costaba respirar, no se alarmara.

Lo acostó en plena oscuridad dentro de su habitación, por la falla en el servicio eléctrico, sin saber que no vería la luz del siguiente día, ni que no despediría el año viejo reunido con sus familiares.

Fuente: La Verdad

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