Maracayeros hicieron sacrificios para disfrutar en familia

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A pesar de la difícil crisis económica que atraviesa el país actualmente, las familias aragüeñas luego de la llegada del Niño Jesús decidieron ayer disfrutar de las aguas dulces del río, y qué mejor opción que visitar el parque Henri Pittier, ubicado en la vía hacia Choroní.
Familias de San Vicente colaboraron para el hervido

Los pequeños de la casa pudieron disfrutar de sus juguetes; mientras que los adultos compartir y degustar del tradicional sancocho o parrilla, platos que en esta oportunidad estuvo limitado por los altos costos de los ingredientes.

Un baño de agua dulce luego de una rumbita navideña

La familia Hidalgo que reside en la zona de Santa Rita, municipio Francisco Linares Alcántara, acostumbra todos los 25 de diciembre de disfrutar de un día de recreación luego que los consentidos reciben sus obsequios. La playa o el río son las opciones que siempre están presentes.

 

Eloyda Hidalgo busca la manera de recrearse a pesar de la situación económica

Eloyda Hidalgo sostuvo que años anteriores viajaban a la playa a divertirse en familia bajo el sol; pero este año debido a los elevados precios de los alimentos especialmente, no quedó más remedio que quedarse en la ciudad y visitar el mencionado parque.

Además dijo, que la situación económica está difícil para gran parte de los venezolanos; por lo que no pudieron comprar los ingredientes para el hervido, optando por comer solamente carne molida y yuca.

Recordó que anteriormente los venezolanos contaban con poder adquisitivo para comprar las carnes para una rica parrilla o verduras para el acostumbrado hervido, así como el refresco como acompañante, el cual ya está incomprable.

No obstante, afirmó que para olvidarse un poco de los problemas que se viven a diario en el país, guarda un poco de dinero para salir a compartir y disfrutar con sus parientes y amistades.

Por su parte, varios grupos familiares del sector San Vicente, municipio Girardot, reunieron la platica para comprar los ingredientes necesarios para preparar el sancocho, esto con el fin de no dejar perder la tradición de compartir con los seres queridos una rica sopa durante la celebración de las fiestas decembrinas.

Wendy Somoza, aseguró que ante la inflación que afecta la economía de los venezolanos, no pudieron viajar a disfrutar de un día de sol, mar y arena, por lo que decidieron hacer la respectiva “vaca” entre varios amigos y vecinos para comprar los ingredientes y así lograr preparar un hervido.

Dijo que a causa de los precios tan exagerados de los ingredientes para las hallacas no pudieron sentarse en la mesa a compartir el plato navideño, tradición en todos los hogares venezolanos.

Mientras que la familia Arantia González de la comunidad La Cooperativa, municipio Girardot, no ha podido darse un chapuzón en la playa desde hace dos años atrás; esto como consecuencia a la fuerte situación económica que ha afectado el bolsillo de muchos venezolanos.

Ana Arantia hizo énfasis a lo complicado que resulta poder realizar un viaje a la playa hoy día; ya que cubrir con todos los gastos para un sano esparcimiento implica “descuadrar” el presupuesto económico de la familia; ya que a su juicio los sueldos no alcanzan para nada.
Resaltó que la noche del 24 pudo compartir con sus hijos y sus familiares, a pesar de algunas circunstancias como las limitaciones en la cantidad de las hallacas y de los obsequios para los seres queridos, como se acostumbra durante la temporada de Navidad: “Con la unión en familia todo se puede hacer”, finalizó.

COMERCIANTES ESPERANZADOS

Enrique Guzmán, comerciante

Enrique Guzmán, quien desde el año 1995 vende confitería en el Parque Henri Pittier afirmó que sus ventas han bajado más del 50 por ciento, atribuyéndole a la crisis económica que ha golpeado significativamente el bolsillo de los venezolanos y a la falta de efectivo.

Dijo que las personas prefieren llevar sus alimentos y limitarse a comprar mercancía que le genere gastos extras; además agregó, que por la problemática de la escasez de efectivo que se vive desde hace varios meses en todo el país, pierde las pocas ventas que se originan durante el fin de semana; ya que no cuenta con punto de venta.

 

María Gómez, vendedora

Por su parte, María Gómez, quien desde hace 24 años venden las tradicionales hallaquitas de chicharrón, las cuales a pesar de ser ricas y las preferidas de muchas personas, su consumo ha bajado.

Gómez aseguró que los visitantes tras el poco alcance del dinero para cubrir gastos, sus ventas han disminuido en gran cantidad; a esto sumándole la carencia de la principal materia prima como es la harina de maíz.

ZULEIKA ROSALES | elsiglo
fotos | DENYS SÁNCHEZ

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