Carniceros dicen que siguen trabajando a pérdida

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Comerciantes de carne de res que tienen sus puestos de ventas en el Mercado Principal y Campo Alegre de Maracay denunciaron que continúan trabajando a pérdida debido a la escasez y los precios acordados del importante alimento.

 Las carnicerías tienen las neveras vacías

                                                       Las carnicerías tienen las neveras vacías

Aseguraron que la situación se agravó desde que el Gobierno Nacional reguló los precios de los cortes, según denunciaron, sin haber realizado una investigación de campo que les permitiera constatar que los precios impuestos no se ajustan a la realidad.
En este sentido, los comerciantes coincidieron en señalar que los perdedores siempre son los comerciantes minoristas y el pueblo en general. Durante un recorrido por los mencionados mercados se comprobó que las neveras estaban vacías, mientras que el personal se dedica a limpiar sus máquinas y los utensilios que utilizan para trabajar.

Dijeron que era inexplicable que el Gobierno haya regulado el precio de todos los cortes a Bs. 41 el kilo de carne.

“Nosotros seguimos trabajando a pérdida, necesitamos trabajar a un precio de venta de 70 mil bolívares. Pero fue un error que nos exijan que vendamos a 41 mil bolívares el kilo, con estos precios seguiremos trabajando a pérdida”, dijo Manuel Jiménez.
Luego agregó, “nosotros hemos propuesto precios mínimos para mantenernos operativos, con un pequeño margen de ganancia pero viables y con precios distintos en cada uno de los cortes”.

 

José Elías López
                José Elías López

Por su parte, José Elías López dijo, “desde hace semanas no nos llega carne de ningún tipo de corte, nosotros tenemos que pagarle sus sueldos al personal, pagar servicio de agua, luz, teléfono, hay que cumplir con nuestras obligaciones tributarias, cancelar deuda con los mayoristas que nos dejan la carne, pero si no hay venta no podemos cumplir. Creo que el Gobierno tiene que hablar con nosotros los carniceros, porque además el perjudicado también es el pueblo”.

 

Las neveras de los comerciantes están vacías y algunos tenían un poco de carne de cochino, pero la gente no la compra. “Así no se puede seguir trabajando, mucho peor si no obtenemos ningún tipo de ganancia”, dijo López.

LUIS CHUNGA | elsiglo
fotos | JUAN BENÍTEZ

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