Mató a su madre a golpes por codicia

Jesús Pérez, de 52 años de edad, asesinó a golpes a su madre, Carmen Josefa Blanco Quintana, de 86 años, en el barrio Kennedy de Las Adjuntas, municipio Libertador.

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El crimen fue “perpetrado” el martes, cuando el “matricida” agredió a puño limpio y con objetos contundentes a la mujer, hasta causarle la muerte. Pérez sacó a su madre de la casa, donde ambos habitaban y fingió que la señora se había caído. Luego le pidió a los vecinos ayuda para trasladarla a un hospital, reseñó 2001.

Al llegar al Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de Las Adjuntas, los médicos confirmaron el deceso de Blanco y le dijeron a su hijo que debía declarar la muerte ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) para retirar el cadáver.

En la sede de la policía científica de Mamera, el sujeto contó que su madre había muerto por una caída, pero los funcionarios sospecharon por su actitud. Jesús pidió permiso para salir del comando bajo la excusa de que compraría agua. Minutos después fue detenido por los efectivos cuando se percataron que intentaba huir.

Luego los funcionarios se trasladaron hasta la vivienda y detuvieron al hijastro de Jesús. Había entrado a la casa para robar los objetos de valor. El Cicpc lo consiguió con joyas de la difunta, electrodomésticos y el titulo de propiedad de la casa.

La otra hija de Carmen, quien pidió no ser identificada, se enteró que su madre había fallecido cuando un vecino la llamó a las 10 de la noche para contarle.

“Nunca nos imaginamos algo como esto, parece una película de terror que ves en la televisión pero que nunca crees que te puede pasar a ti”, dijo una nieta de Carmen.

Los familiares de la fallecida explicaron que el año pasado la anciana había sufrido un ACV mientras vacacionaba en la casa de su otra hija, ubicada en Santa Teresa del Tuy, estado Miranda, lo que le causó limitaciones físicas y mentales.

Luego del episodio médico, Jesús llevó a su madre a la casa que ella había adquirido hace varios años y desde entonces vivían juntos.

Los vecinos informaron que el hombre la encerraba sin comida, la maltrataba físicamente e impedía que tuviese contacto con las personas o que recibiera comida de sus conocidos. “Le cerraba todas las ventanas de la casa”, aseguró un allegado.

Fuente 2001