En la columna de la semana pasada expusimos la importancia que tiene la gerencia para lograr que en la administración pública todos los servicios se presten de manera eficiente y que podamos resolver exitosamente los problemas que enfrentamos.

Allí, hicimos hincapié en que quienes dirigen las instituciones y organizaciones deben gozar de la cualidad del liderazgo y sobre este punto vamos a profundizar. Venezuela requiere con urgencia gerentes que sean líderes políticos.

Ya les había comentado que los líderes más exitosos son aquellos que poseen una identidad clara, asentada en valores y en conceptos, y les hago referencia a los líderes políticos porque hoy sigo creyendo que los nuestros deben aferrarse al idealismo social bolivariano construido por el Gigante.

Los líderes de hoy no solo deben tener una formación persistente y constante, desarrollar un gran dominio de la comunicación oral y fortalecer el elemento carismático, que son elementos fundamentales; tienen que actuar con responsabilidad institucional, hacer que la interacción social, el trabajo de calle, sea parte del día a día. Deben evaluar las necesidades reales de los ciudadanos, sus inquietudes y deseos, para luego atenderlos. Todo esto sin olvidar las premisas básicas de la gerencia.

En todos los procesos, planes, programas y actividades que estructuren y realicen deben estar conscientes de la realidad actual de nuestro país. Deben hacer un análisis del entorno para obtener resultados eficientes, honrando el compromiso adquirido como servidores públicos, evitando generar molestias y por el contrario ganando la confianza, respeto y aceptación de la población, logrando su felicidad.

No hay nada que no podamos hacer si nos lo proponemos. Hagámoslo. Un abrazo.

 

Dante Rivas

ne.danterivas@gmail.com