En Venezuela hay una génesis criminal que hay que ponerle atención

Wall Street

En la sede de la Defensoría del Pueblo, Israel Sotillo, máximo representante del organismo en Aragua, se pronunció ayer sobre la situación que se están presentando en los espacios para la reclusión de los privados de libertad en Aragua, así como de otros temas de índole social.

israelsotillo

Indicó que dichos lugares habían experimentado mejorías en meses anteriores, “lo cual habíamos detectado como bastante positivas sobre un 40% de descongestionamiento de esos espacios, ahora observamos que comenzaron a llenarse esos centros para privados de libertad, por lo que nuevamente estamos discutiendo para tener las causas de ese retroceso que pudiera estar produciéndose con respecto al hacinamiento de las comisarías y centro de penados de Tocorón”, explicó.

Explicó que el hacinamiento es un fenómeno que obedece en cualquier sociedad a la dinámica de sociedades donde los valores están contrapuestos en un momento determinado, es decir, conductas que riñen contra el orden establecido, “y evidentemente que es el territorio de la sociología la que nos va a permitir a nosotros la visión clara de este fenómeno que la sociedad venezolana experimenta”.

Indicó que “últimamente se han dado una serie de hechos y hay preocupación de nuestra parte porque parecen importados por la forma parecida de como en otras naciones de la América Latina se dan, como los casos en México, Colombia, El Salvador, y de alguna manera se ha expandido en el resto del continente, de segarle la vida a las personas, decapitándolas, apareciendo en escenarios horrorosos. Hay una especie de génesis a la cual hay que prestarle atención, por ejemplo el caso de San Mateo, donde una joven fue decapitada, lo que choca -diría yo- con toda condición del ser humano, y eso nos afecta a todos”, advirtió.

Con relación a una serie de ataques que han sufrido las comisarías en el estado Aragua, dijo que están al tanto de lo acontecido, “lamentamos las lesiones que le originaron a una niña de tres años y a funcionarios del cuerpo de seguridad del estado. El mundo del delito pareciera tomar otras formas en Venezuela, y creemos aún que estamos a tiempo de corregir entuertos y todo confluye en que la sociedad debe abocarse en su totalidad a esta situación; los medios de comunicación deben cooperar y compartir un poco esta inquietud haciendo valer valores que no tienen trascendencia para el desarrollo de la humanidad y como dice un slogan muy antiguo, el crimen no paga”, concluyó.

YANIRA CEDEÑO | elsiglo