La basura se expande en MBI y llegó a los espacios educativos

Wall Street

El problema de la basura en el municipio Mario Briceño Iragorry es un problema diario con el cual la gente de esta zona convive y piensa que ya no se le encuentra solución, pues ni con uno ni con otro alcalde, ni mucho menos con gobernantes paralelos, ven luz al final del túnel.

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Una estela de malos olores, infinidades de bolsas plásticas de todos los tamaños y colores, repletas de desechos están apostadas en islas, espacios abiertos, paradas de autobuses y ahora en mayor gravedad del caso, frente a instituciones educativas, tales como la Universidad Central de Venezuela, el Iutepal y un reconocido preescolar ubicado en la Ramón Narváez.

Patricia Ruggiero, estudiante de la escuela de Medicina Veterinaria de la UCV, quien estaba en la avenida esperando una camionetica para trasladarse a su casa, contó que ya tenía rato esperando el transporte, pero ninguno se paraba porque con tal cantidad de basura, los camioneteros no se detienen en ese tramo de dicha avenida.

“Esto es horrible, primero la insalubridad que esto acarrea, esto es contaminación del aire, del agua, el mosquero cuando vas a comer, el olor que desprende la basura, la gente recogiendo basura, en fin, el ornato de la ciudad se está perdiendo por esta zona”.

Relata igualmente que “aquí ya no hay parada, se perdió. Cuando uno va en la camioneta y pides la parada, te dice el chofer, ¿en dónde, en el botadero?” bueno sí ahí, le contesto”.

Ruggiero explicó que es una odisea montarse en el transporte público, “tengo ya media hora y nada que se paran las camionetas, hay unas que sí lo hacen pero hay otras que no, y es comprensible. Aparte que ven la seguridad de ellos, pues no saben qué va a salir de ahí”, dijo.

La joven manifestó que el problema con la basura también radica en que quitaron los containers, ya que la gente busca la manera de sacar la basura de sus casas y apartamentos. “Anteriormente cuando teníamos al Alcalde por lo menos pasaban los camiones una vez a la semana o una vez cada quince días, pero ya hace tres semanas que no han pasado más”.

TOMA DE CONCIENCIA

Por su parte ,Ronny Guzmán, profesora y directora del preescolar Colibrí, ubicado en Caña de Azúcar, se encontraba haciendo una evaluación del recinto escolar para ver cómo se encuentra actualmente después de haber recibido el período vacacional en el mes de agosto y parte de septiembre, y como todos sabemos, las clases comenzarán el 26 de septiembre.

“En estos momentos estamos abocados aquí con el personal obrero para ver cuáles son las condiciones de la infraestructura para brindarle una educación de calidad a los niños, pero viendo que ya está por comenzar el nuevo año escolar 2016-2017 nos encontramos con este problema de la basura enfrente de nuestra institución, tratándolo de resolver con las fuerzas vivas que se encuentran aquí en la comunidad, consejos comunales y UBCh para desarrollar lo que es la limpieza de la institución, tanto por dentro como por fuera para recibir a los niños en un ambiente acorde y salubre”, indicó.

Hizo la profesora un llamado a la comunidad, “como todos sabemos, el problema de la basura ha sido fuerte aquí en Mario Briceño con respecto a este tema, y por eso le hago un llamado de conciencia a la comunidad, a los padres y representantes, porque nosotros somos los que generamos la basura, siendo esto una institución debemos tener conciencia en dónde vamos a colocar los desechos, para que no afecte la salud de los niños así como la de todos en general. Por ejemplo, saber qué días va a pasar el aseo y bueno, ese día botar la basura en el sitio que nos corresponde”, recalcó.

Por su parte, Douglas Sánchez, obrero y colaborador del preescolar, señaló que vive en el sector 3 de Caña de Azúcar. “Nosotros nos hemos conseguido con muchos desechos sólidos fuera de la institución y eso no estaba cuando nos fuimos de vacaciones, ahora tenemos que enfocarnos con esto.

Y es que el municipio siempre ha tenido problemas de recolección de la basura, no sé cuál será la problemática, unos dicen que no tienen las compactadoras, que hace falta personal, etc, pero en realidad no se sabe qué es lo que pasa y tendrán que enfocarse en eso. Los que nos afectamos somos nosotros mismos, los habitantes de Mario Briceño Iragorry”, concluyó.

YANIRA CEDEÑO | elsiglo
fotos | MAIKELL HERRERA