Maria Gabriela Linares la nueva promesa del tenis venezolano

Fabocca

Con solo 16 años la joven María Gabriela Linares se perfila como una de las mejores promesas del tenis femenino venezolano. Actualmente se ubica en el puesto número 1 del ranking nacional de su categoría y figura en la posición 193 de la clasificación junior de la Federación Internacional de Tenis (ITF) por sus siglas en inglés.

La aragüeña espera ubicarse en el Top 100 juvenil del mundo en 2017
La aragüeña espera ubicarse en el Top 100 juvenil del mundo en 2017

La ubicación de la aragüeña como la principal raqueta femenina del país entre menores de 18 años tomó un valor adicional al ser convocada este año por la selección nacional de Venezuela para participar en la Copa Federaciones (el equivalente a la Copa Davis en la rama masculina) y lograr junto a sus compañeras Andrea Gámiz, Luicelena Pérez y Aymet Uzcátegui, el ascenso al grupo uno de la zona americana, lo que realmente pudiera poner en contexto el alcance que sería capaz de lograr en su carrera.

INICIOS EN EL DEPORTE BLANCO

Linares no comenzó su andar deportivo golpeando una pelota con una raqueta. La primera actividad que practicó fue la natación a los seis años, aunque siempre se mostró atraída por el tenis y combinó ambas disciplinas hasta los 11 años cuando debió escoger entre la piscina o la cancha; sin dudarlo, se decantó por el tenis.

“La natación la practicaba para aprender a nadar, realmente no iba mucho a competencias. Mis padres dicen que cuando terminaba las clases de natación salía corriendo a la cancha de tenis porque me gustaba mucho el deporte con pelotas. Llegó el momento de comenzar el liceo, se me acumulaban las tareas y cuando tuve que escoger por un deporte, lo hice por el tenis”, recordó Linares.

Al cumplir los 12 años empezó a asistir a torneos internacionales y desde el año pasado ha sumado trofeos importantes tomando en consideración su corta edad.

En 2015 ganó tres títulos del circuito de la Confederación Sudamericana de Tenis (Cosat) en la modalidad individual, los cuales se escenificaron en Venezuela, Brasil y Bolivia, conquistando además los campeonatos en dobles en Venezuela y Brasil. Ya en 2016 empezó a incursionar en los torneo ITF; a pesar de que los resultados no fueron favorables al comienzo, con el paso del tiempo impuso su calidad en el continente americano.

“Luego de concluir mi participación en la Copa Federaciones, tuve una pequeña gira por Centroamérica. Primero fui a El Salvador donde gané; la segunda semana estuve en Guatemala, allí llegué hasta semifinales en dobles; luego fui a Colombia, donde jugué dos campeonatos, primero caí en semifinales individuales y gané en dobles, en la segunda fui la campeona en individuales y dobles. Regresé a Venezuela para la gira por Barquisimeto, Valencia y Caracas, donde obtuve dos campeonatos singles y los tres en dobles”, relató.

FUERTE RUTINA

Linares no descuida sus estudios y alterna las actividades académicas con las deportivas. Estudia en un liceo por las tardes, en las mañanas entrena los días lunes y viernes en Valencia con el profesor Willie Campos y los martes, miércoles y jueves hace sus sesiones en el Círculo Militar de Maracay bajo la tutela de Javier Lamas.

“Entreno dos horas diarias, una hora de tenis y una de físico, de allí salgo al liceo y al llegar a casa hago las tareas. A veces se me complican las cosas porque pierdo clases, debo pedir los apuntes, algunos profesores no me apoyan con la reprogramación de los exámenes, otros sí, pero siempre hay complicaciones. Afortunadamente cuento con buenas amigas que me ayudan, me explican algunas cosas”, añadió la jugadora, que afirma ser fiel admiradora de los tenistas Rafael Nadal y María Sharapova.

SUEÑA EN GRANDE

Cada respuesta de Linares demostraba la madurez que posee a pesar de su corta de edad. Aunque está consciente del talento que tiene, se muestra precavida a la hora de hablar de su profesionalización netamente tenística, prefiere anteponer sus estudios universitarios y dejar para un futuro dicho salto.

“Aún no sé que voy a estudiar, pero me gustaría algo del mundo business (negocios), pudiera ser Administración ya que me llevo bien con los números y esa área abarca bastante en los Estados Unidos, donde he tenido contacto con varias universidades para obtener una beca”, dijo.

“Para llegar al tenis profesional de la WTF debo dar varios pasos. Tengo pensado jugar unos torneos Futures si no los eliminan en Venezuela, después vienen los Máster y luego los Challenger, pero estoy enfocada en los campeonatos ITF, no quiero saltar los niveles para que cuando me llegue la oportunidad profesionalmente lo haga de la manera correcta”, agregó Linares.

Su gran meta a corto plazo es participar y ganar un título Grand Slam junior. Para entrar a estos abiertos debe ubicarse entre las 100 primeras del ranking mundial juvenil, objetivo que pudiera cumplir en 2017. Algunas jugadoras que cumplirán la mayoría de edad la harán subir varios peldaños y deberá ganar puntos para completar su ascenso y alcanzar la meta.

 

ADONIBAL CARRASCO | elsiglo
fotos | JAVIER TROCÓNIZ