LO QUE EL 1 DE SEPTIEMBRE EMPEZÓ

Más de un millón de venezolanos se manifestaron en las calles de Caracas el pasado jueves 1 de Septiembre. A partir de entonces inicia una nueva etapa en la lucha por reivindicar y lograr el derecho constitucional de los enezolanos a revocar. La Mesa de la Unidad Democrática finalizó la jornada con una línea de acción clara: calle de manera cívica, pacífica y constitucional hasta lograr EL Referendo Revocatorio en 2016.

Columnista JULIO BORGES

Esta lucha es como una escalera, en la que con cada escalón nos hacemos más fuertes y más presionamos tanto a las instituciones partidizadas, a las Fuerzas Armadas y al mundo entero por el cumplimiento de nuestros derechos.

La toma de Caracas del 1 de Septiembre, que fue reseñada por más de 50 medios de comunicación del mundo y replicada por venezolanos en distintos países como España y México fue solo el inicio de un escalada de manifestaciones de calle con un objetivo claro: hacer respetar nuestros derecho constitucional a revocar.

Venezuela no puede seguir estando sometida a esta grave crisis: la mitad de los venezolanos no puede comer tres veces al día, cada día observamos en nuestras calles como venezolanos hacen horas de colas y a quienes buscan comida entre la basura. Las salas de emergencias y las terapias intensivas de nuestros hospitales públicos se encuentren inoperativas en un 90% y 80% respectivamente. Solo en la Monte de Bello Morgue ingresaron casi 4.000 cuerpos en lo que va de año y casi 200 policías han sido asesinados solo en la Gran Caracas. Esta es la crisis que la gran mayoría de los venezolanos quiere revocar.

El gobierno de Nicolás Maduro lo que ha hecho estos días es refugiarse en la fuerza y en la arbitrariedad, porque perdieron la calle y el apoyo del pueblo. No hay justificación para esta arremetida contra los partidos políticos que conforman la Unidad; y mucho menos hay razones para la agresión que perpetraron contra la gente que vive en el sector Villa Rosa de Nueva Esparta, que sólo salió a ejercer su derecho a protesta.

Agredir a una comunidad popular o a una familia indefensa, como ocurrió en Villa Rosa, no es una demostración de fuerza, sino más bien de debilidad. Perseguir a dirigentes políticos de la Unidad y detenerlos de forma ilegal, no refleja confianza, sino miedo. Nicolás Maduro se ha quedado sólo y el uso de la violencia es su último recurso.

El 1 de septiembre inició una jornada histórica para que se haga el Revocatorio en 2016, el gobierno no podrá aguantar la fuerza de un pueblo que quiere un cambio. Por eso avancemos sin miedo en la agenda que nos hemos propuesto para revocar a Maduro anunciado a travès del comunicado del 1 de Septiembre. Este miércoles 7 de septiembre se realizará en todas las capitales del país una nueva jornada de protesta para exigir al CNE la fecha y las condiciones para la etapa del 20 por ciento del referendo revocatorio presidencial. Luego el 14 de septiembre en todas las capitales durante 12 horas y finalmente al día siguiente del 20% durante exigiremos la realización definitiva del Referendo Revocatorio.

Hacia esa recolección del 20% se enfilan nuestras acciones de protestas para lograr que millones de venezolanos hagan inexorable la realización del Referendo. La fuerza del cambio que exigen los venezolanos es imparable, será una lucha más llena de obstáculos que para el cambio definitivo juntos vamos a superar.

Por Julio Borges
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