Prepara la tarta de queso más fácil del mundo

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Entre las recetas de postres, la torta o tarta de queso tiene muchos nombres, Pay de Queso en México, Cheesecake en Argentina, Uruguay, Chile, Panamá, Italia, Brasil, EEUU y en España le nombramos como tarta de queso.

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Su origen es incierto pero data de la época de los romanos, casi con la popularización del queso. En Italia se suele preparar con queso ricota, los griegos con queso feta o quesos de granja y los alemanes con queso quark y requesón. Los franceses prefirieron darle una consistencia más ligera y utilizaron queso Neufchatel.

Ingredientes
250 g de queso crema para untar (vuestro preferido)
4 huevos grandes
80 g de almidón de maíz (Maicena) unas 4 cucharadas aproximadamente
350 ml. de leche condensada
350 ml. de leche entera
Un poco de mantequilla (para engrasar el molde)

Preparación de la tarta de queso al horno

Elegimos el molde que más os guste, en este caso me he decidido por un molde desmoldable redondo. Lo engrasamos con la mantequilla y reservamos.

Precalentamos el horno 10 minutos antes de meter la tarta a 200º C, calor arriba y abajo.

Ponemos el queso crema, los huevos, la leche entera y la leche condensada en un bol grande. Batimos todo hasta que se integren perfectamente. Incorporamos la harina de maíz a la mezcla anterior.

Si queremos aromatizar nuestra tarta de queso (esto es opcional) podemos emplear ralladura de un cítrico que nos guste. Por ejemplo limón, naranja, mandarinas (sin llegar a la parte blanca, que luego amarga la tarta), incluso unas gotas de esencia de vainilla. Juntamos todo muy bien, nos podemos ayudar de la batidora.

Preparación final y horneado de la tarta de queso

Vertemos en el molde engrasado y al horno.

Horneamos a 190º C durante unos 60-70 minutos aproximadamente, depende mucho del horno de cada casa. Cuando queden 5 minutos de horneado pinchamos con un tenedor para ver como va la tarta, para ver si necesita más tiempo. Apagamos el horno y dejamos el pastel dentro con la puerta entreabierta hasta que que el horno se enfríe un poco (15 minutos aproximadamente). Verás cómo se baja un poco la tarta, no te asusten.

Dejamos reposar fuera hasta que se atempere, de un día para otro está mucho más rica.

Luego podemos desmoldarlo. Decoramos espolvoreando por la superficie con azúcar glass. Lo mejor es que nos ayudemos con un colador para espolvorear por encima. También le va muy bien un toque de mermelada o compota de vuestra fruta preferida. Estará mucho más rico al día siguiente cuando haya estado unas horas en la nevera, pero caliente o tibio también está deliciosos.

Fuente: Informe 21