Conoce lo más emblemático de Miguel Otero Silva

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Nació el 26 de octubre de 1908 en el estado Anzoátegui en Venezuela. Con una familia humilde, su padre fue Enrique Otero Vizcarrondo y su madre, quien murió cuando Miguel Otero Silva aún era pequeño, fue Mercedes Silva Pérez.

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Desde siempre , leía la Biblia desde niño a pesar de no pertenecer a un culto definido. A través de la literatura y el periodismo, relató numerosas páginas de la historia venezolana del siglo XX.

Formó parte de la Generación del 28, fue crítico de arte y un acalorado seguidor del béisbol. Poseía un fino humor y se autoproclamaba gran amigo del merengue, pero confesó en una oportunidad que no era muy diestro a la hora de conseguir pareja. Sin embargo, se casó después de haber cumplido los 40 años con la periodista y activista María Teresa Castillo, una de las figuras más importantes de la cultura venezolana, con quien tuvo dos hijos.

En 1942, fundó el semanario de izquierda Aquí está.

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Miguel Otero Silva falleció en Caracas el 28 de agosto de 1985. Dejó a su muerte un amplio legado literario que abarca desde obras de teatro hasta poemas, legado que ha merecido la admiración de autores tan conocidos como Pablo Neruda y Gabriel García Márquez.

Sus obras fueron:

Fiebre (1939)
Agua y Cauce (poesía, 1937)
Casas muertas (1955)
Oficina n.º 1 (1961)
La muerte de Honorio (1963)
La mar que es morir (poesía, 1965)
Poesía hasta 1966 (poesía, 1966)
Cuando quiero llorar no lloro (1970)
Lope de Aguirre, príncipe de la libertad (1975)
La piedra que era Cristo (1984)
Elegía coral a Andrés Eloy Blanco (1955)
Fuente: VTV