Breve resumen del sufragio femenino alrededor del mundo

Wall Street

El Women’s Equality Day (Día de la Igualdad de la Mujer) se celebra cada año en los Estados Unidos y conmemora lo sucedido el 26 de agosto de 1920, fecha en la se ratificó, en la Constitución de ese país, el derecho al voto de las mujeres.

La 19na enmienda, llamada Susan B. Anthony en honor a una de las figuras claves de la lucha por el sufragio femenino, estipula que:

“El derecho de sufragio de la ciudadanía de los Estados Unidos no será denegado ni limitado por los Estados Unidos o por Estado alguno por razón de sexo. El Congreso tendrá el poder mediante la legislación adecuada para hacer cumplir las disposiciones del presente artículo”.

Aunque el día en cuestión sea estadounidense, podemos usarlo como excusa para investigar algunas cuestiones en torno al voto femenino y la lucha que llevó a él.

Países pioneros… y no tanto

La historia del sufragio femenino en el mundo está llena de avances, retrocesos, y victorias que en realidad no lo son. Por ejemplo, en 1902, las australianas se convirtieron en las primeras mujeres del mundo en poder votar legalmente. Sin embargo, hay un pequeñísimo (gigantesco) detalle que debe ser señalado: esto dejaba de lado a las mujeres (y hombres) aborígenes, que no pudieron votar plenamente hasta 1962.

La misma crítica podemos hacerle al día que se celebra en los Estados Unidos, puesto que, si bien en teoría todas las mujeres podían votar, el voto de las mujeres negras (así como el de los hombres negros) sufrió de fuertes limitaciones, especialmente en los estados sureños, hasta el fin de la segregación.

Finlandia (que en aquel entonces era el Gran Ducado de Finlandia, y hacía parte del Imperio Ruso) fue el primer país europeo en introducir el sufragio femenino, en 1907. En estas mismas elecciones se eligieron las primeras mujeres parlamentarias del mundo. Pocos años más tarde, otros países nórdicos siguieron el ejemplo: Noruega en 1913, Dinamarca en 1915, y Rusia en 1917.

En numerosos países sucede que las mujeres podían votar en situaciones específicas (por ejemplo, votos regionales) pero no a nivel nacional, lo que hace que la historia sea aún más confusa. En Japón, las mujeres podían votar desde 1880… pero sólo en algunas prefecturas, y obtuvieron el sufragio completo recién en 1945. Algo similar sucedió en Portugal (sufragio femenino obtenido en 1931, pero efectivo en 1976) y en Suiza (obtenido en 1971 pero efectivo en 1991).

Sin contar a Sierra Leona, donde las mujeres votaron por primera vez en 1930, la gran mayoría de los países africanos consiguió el sufragio femenino sólo después de lograr su independencia de los imperios coloniales europeos, por lo que sus fechas son más tardías (pero aún así menos tardías que las de países que nunca fueron http://colonizados…te hablamos a ti, Suiza).

América Latina y el Caribe

La primera vez que se ejerce el sufragio femenino en territorio latinoamericano es en Uruguay, en 1927. Le sigue Brasil en 1932 y Cuba en 1934. Luego de eso, lamentamos decirlo, las fechas se hacen verdaderamente tardías y duelen un poco: República Dominicana en 1942, Argentina y Venezuela en 1947, Chile y Costa Rica en 1949, El Salvador y Haiti en 1950, Bolivia en 1952, México en 1953, Colombia en 1954, Paraguay en 1961. Y no, desgraciadamente, Paraguay no es el último. Perú es el último país latinoamericano en el que las mujeres pudieron votar. Esto sucedió en 1979.

¿Existen países donde las mujeres todavía no pueden votar?

Desgraciadamente, la respuesta es sí. En Brunei, si bien las mujeres pueden votar desde 1959, ni hombres ni mujeres pueden votar a nivel nacional (sólo se les permite a nivel local) desde 1962. En los Emiratos Árabes Unidos las mujeres pueden votar, en teoría, desde 2006. Sin embargo, en la práctica, existen fuertes restricciones que limitan los votos de hombres y mujeres. En El Vaticano, como era de esperarse, sólo los hombres votan al Papa y el Papa solo puede ser hombre, así que era cuestión de cálculo.

Pero el país que se lleva el premio en esta cuestión (oh, y en tantas más, seamos generosos) es Arabia Saudita. Monarcas del petróleo y de la hipocresía, el Rey Abdullah y su familia permitió que las mujeres votaran en las elecciones municipales de fines del año 2015, cuatro años luego de que colectivos y grupos de mujeres se organizaran para obtener el derecho al voto. Si bien algunos ven un cambio positivo en esto, otros argumentan que un derecho obtenido de manera tan tardía (si consideramos que la lucha por el sufragio femenino tiene ya cientos de años) es una farsa y responde claramente al deseo de acallar críticas sin por eso buscar realmente una renovación de la estructura política y social del país.

Los derechos no se pierden (en teoría…) pero sí pueden erosionarse

En el año 2012, en plena campaña electoral que enfrentaba a Obama (que iba por la reelección) y al republicano Mitt Romney, CNN publicó un desafortunado artículo en el que teorizaba (sin ningún tipo de investigación) sobre cómo el ciclo hormonal afecta la manera en que las mujeres votan. El texto argumentaba, entre otras falacias, que cuando las mujeres ovulan se sienten más sexy, por lo que tienden a votar por candidatos que defienden ideas liberales. Luego de una enorme controversia en las redes sociales, CNN eliminó el artículo.

Más allá del innegable cretinismo que se encuentra detrás de este tipo de ideas (los hombres también tienen hormonas…), la idea general que motivó la publicación de un artículo de esta naturaleza es la misma que se perpetuó durante años y que impidió que las mujeres pudieran acceder al voto. Las mujeres no piensan, son demasiado sensibles, no pueden tomar decisiones por sí solas, sus decisiones son peligrosas, etc.

Si bien este tipo de ocurrencias no anulan los derechos obtenidos, sí pueden poner su práctica en peligro. Es importante estar atentos y asegurarnos de que los derechos ganados (gracias al sudor y la sangre de miles de mujeres sufragistas alrededor del mundo y a lo largo de la historia) no tengan que ser ganados de nuevo.

Fuente: batanga