Este 1 de septiembre todos a la calle

El gobierno está creando un ambiente de alta tensicon respecto a la gran Toma de Caracas, convocada por la Mesa de la Unidad Democrática, porque está queriendo hacer ver que se trata de un golpe de Estado, para excusarse así del plan de represión y violencia orquestrado para ese día, y para evadir frente al país y frente a la historia, su responsabilidad como el peor gobierno que hemos tenido en la era republicana, empantanado hasta el fondo de corrupción y narcotráfico, y plagado de ineficiencia, incapacidad y discapacidad política para llevar las riendas del país.

Ahora más que nunca necesitamos  unidad

El gobierno a través de sus voceros más nefastos y carentes de credibilidad, ha creado un ambiente de expectativa en torno al gran acto de masas a llevarse el próximo 1 de septiembre, y justo en esa dirección es que han venido operando los laboratorios del cada día más debilitado PSUV, y a diario malbaratan espacios en los medios de comunicación y en las cadenas impuestas por Maduro para que lo oigan. Afirman de que se trata de una rebelión contra la dizque revolución, y es tanto el temor que la tienen a la gran mayoría del país que exige cambio, que desde ya, Jorge Rodríguez ha anunciado una contramarcha no sólo para sabotear esta movilización cívica y democrática, sino que en su mente criminal, planifica escenarios violentos y de enfrentamientos de venezolanos contra venezolanos, porque a la hora del te, es el primero que se enconcha como la gallina cobarde que es.

Pues bien, yo le aclaro a Nicolás y sus cuatro compadres que escogió como altos voceros de su frágil y moribundo gobierno, que para darse un Golpe de Estado, debe haber participación protagónica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y nosotros no los estamos convidando a que participen en esta toma cívica y pacífica, y aprovecho nuevamente estas líneas para llamar a la reflexión al gran componente de la FANB para que dignifiquen sus respectivos componentes militares y la Constitución Nacional y se pongan del lado del pueblo, y que no sigan el ejemplo de esa mafía que representa esa pequeña cúpula militar, que se han arrodillado del lado del gobierno traidor y hambreador de Nicolás Maduro.

La gran Toma de Caracas tiene objetivos específicos y nada ni nadie va a desviar el curso de esta gran movilización que viene a representar el comienzo del fin. Es decir, el primer propósito es exigir fecha, hora y dispositivos para la recolección del 20% de las firmas para el Referéndum Revocatorio, ahora más cuando la Comisión de Participación Política y de Financiamiento (Copafi), del Consejo Nacional Electoral, entregó en horas recientes al directorio del ente comicial el informe de reconocimiento de procedencia de la solicitud del RR de la Mesa de la Unidad Democrática.

En segundo lugar, el pueblo haciendo uso de un derecho constitucional, ha escogido un camino legal y pacífico para exigir el revocatorio de Nicolás Maduro de la Presidencia de la República, el cual ha resultado el gobierno más nefasto y la tragedia histórica más grande por la que hayamos pasado los venezolanos; y en tercer lugar, a exigir el derecho a las libertades políticas que por derecho nos corresponde.

Pues bien, si Maduro y su gobierno disociado insisten en huir hacía adelante y en utilizar la violencia y el uso de la fuerza para impedir que ese caudal humano se dirija a Caracas a exigir todos estos derechos, sólo el y su gobierno podrán ser los responsables de cualquier desenlace fatídico que podría ocurrir y que a nadie conviene, porque el hambre, la desesperación y la indignación de un pueblo condenado a muerte, no entienden de razón sino de acción.

Es propicio también es estas horas por venir, una introspección de sectores que en algún momento creyeron en una farsa de revolución, y que lo que consiguieron fue menguar sus sueños y esperanzas, y lo peor aun que sin clemencia alguna los usaron y luego los abandonaron a su suerte. Deben entender que esa revolución por los más pobres nunca existió. El Referéndum Revocatorio es la salida cierta para exterminar todo ese odio y esa desidia en la que nos sumergieron, porque aquí no se trata de quítate tu para ponerme yo, aquí lo que se persigue es, que todos los venezolanos sin exclusión alguna podamos vivir en paz, en progreso, en prosperidad y en unidad.

Este 1 de septiembre es el comienzo del fin del peor engaño que ha sufrido nuestro país, porque este fue un gobierno que tuvo las mejores bonanzas económicas y se cogieron la plata del pueblo, y aparte, tuvieron a sus pies al Tribunal Supremo de Justicia, al Consejo Nacional Electoral, a la Contraloría General de la República, a la Defensoría del pueblo y a muchos otros organismos, pero usaron todo ese poder en contra de la gran mayoría del país que vienen exigiendo cambio frente a este desastre histórico. Así que con fuerza, decisión, determinación, responsabilidad, coraje y gallardía, vamos a la gran Toma de Caracas este 1 de septiembre, a exigir el Referéndum Revocatorio este año y el respeto a nuestras libertades políticas consagradas en nuestra Constitución Nacional.

Ismael García
Diputado a la Asamblea Nacional
PJ-Unidad Democrática
@ismaelprogreso