Guillermo Rodríguez listo para impartir justicia en Río 2016

Fabocca

La delegación venezolana que viajó a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 no está compuesta únicamente de atletas, entrenadores, personal médico y dirigentes. Guillermo Rodríguez forma parte de este grupo y desde hoy estará en acción como árbitro en varios combates de taekwondo.

 Rodríguez es el segundo venezolano en estar como árbitro de taekwondo en unos Juegos Olímpicos

Rodríguez es el segundo venezolano en estar como árbitro de taekwondo en unos Juegos Olímpicos

El camino para llegar a unas olimpiadas como juez es igual o más complicado que hacerlo como deportista. Requiere de prelación y una actuación impecable en cada uno de los eventos que forman parte del ciclo olímpico, así como de las distintas competencias propias de esta disciplina.

Rodríguez se inició en el arbitraje en el año 2009 tras graduarse en esta especialidad en Las Vegas, Estados Unidos, e inmediatamente realizó el ciclo olímpico con miras a las olimpiadas de 2012 a pesar de no ser seleccionado para esta cita. A partir del 2013 no desmayó y volvió a participar en los juegos suramericanos, centroamericanos, panamericanos, grandes premios de taekwondo, clasificatorios continentales y en 2014 tuvo el honor de estar en una de las finales de los Juegos Olímpicos de la Juventud.

“Fue un camino largo porque empezamos 500 árbitros, luego hubo un corte donde quedamos solo 50 y posteriormente los 30 que vamos a Río, 15 hombres y 15 mujeres”, detalló el también jefe de árbitros de Venezuela.

“Estar en unos Juegos Olímpicos creo que es culminar un ciclo importante en vida porque yo fui competidor, fui entrenador y poder llegar a estos juegos como árbitro es como llegar a la cúspide deportiva”, agregó.

Rodríguez explicó que los árbitros tienen en sus manos una responsabilidad inmensa y que su función será decidir con la mayor objetividad posible lo que suceda en cada una de las peleas.

“Apenas lleguemos a Río nos van a quitar los teléfonos, estaremos prácticamente aislados, nos alojarán en hoteles diferentes para no tener contacto con dirigentes o atletas y evitar cualquier roce, cualquier presión o comentario influyente. Los días de competencia comienzan a las 7:00 a.m. y nos llevarán directo al gimnasio a un cuarto con puros televisores y apenas cinco minutos antes de cada combate es que sabremos en qué pelea vamos a arbitrar y luego regresamos a la sala. Claro que me gustaría estar en una final, pero todo eso es impredecible, afecta a los competidores. Los jueces no pueden ser del mismo continente de un atleta. Generalmente las categorías en las que actúo son inferiores a los 68 kilogramos, en las de peso completo están árbitros de mayor estatura, entre otros factores”, manifestó el aragüeño.

Rodríguez llega a Río con un aval significativo y es que en enero de este año fue elegido por las tres revistas más importantes de taekwondo como “Árbitro del Año 2015”.

ADONIBAL CARRASCO | elsiglo
foto | JAVIER TROCÓNIZ