La historia del Monte Sacro y el juramento que nos hizo libres

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La tarde del 15 de agosto de 1805, mientras el sol se dirige a su ocaso, Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Fernando Toro, ascienden a la histórica colina romana del Monte Sacro ubicada en Roma, Italia. Lugar en el que Bolívar, con sólo 22 años de edad jura dedicar su vida por la libertad de Venezuela.

MONTE SACRO

En ese paseo que Bolívar emprendió en compañía de Simón Rodríguez reflexionan y analizan los aconteceres históricos y la producción artística desde los griegos y romanos, hasta los renacentistas, sin dejar de lado a los creadores de la Edad Media, e indudablemente en el plano de los valores libertarios, no se les escapan las ideas de los pensadores de la Revolución Francesa.

El camino los condujo hasta la cumbre del Aventino, el Monte Sacro, una de las siete colinas de Roma. Seguramente incluyeron en la conversación el tema de la independencia de Venezuela y quizás ya sabían de las actividades de Francisco de Miranda. Esta atmósfera, aunada a los recientes acontecimientos bélicos de Europa y las consecuencias del movimiento francés, indudablemente deben haber sido el motor que encendió la proclama de Bolívar.

Hablan largamente de las sociedades humanas del pasado, de las luces y las sombras de la historia, de la lucha contra la tiranía y del anhelo de libertad que ya tenían los plebeyos de Roma, cinco siglos antes de Cristo, cuando se reunieron y fortificaron en el Monte Sacro para luchar contra la injusticia.

JURAMENTO DEL MONTE SACRO

De acuerdo con los relatos de Simón Rodríguez se sentaron a descansar. Bolívar se puso en pie y, con emoción, dijo:

“Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.

Prensa Unesr / Redacción: Alexandra Colmenares / Fuentes: rafael.bervin.over-blog y diariovea.com.ve Fotografía: maracaibomia.com