Violencia contra la mujer se agudiza ante la impunidad en cadena de justicia

Wall Street

La violencia de género en la actualidad ha calado más espacio en la sociedad venezolana. Lejos de minimizar las cifras ya que en la cotidianidad los derechos de las mujeres son cada vez más vulnerados en sus hogares, en sus trabajos y hasta en la calle, porque esas vejaciones que sufre cuando hace cola para comprar alimentos, también pueden llegar a ser un tipo de maltrato.

violencia-de-genero

Como es bien conocido, la violencia en contra de la mujer constituye un grave problema de salud pública y de violación sistemática de sus derechos humanos, que muestra en forma dramática, los efectos de la discriminación y subordinación de la mujer por razones de género en la sociedad.

En la actualidad es común ver patrones sexistas o costumbres equivocadas que pueden resultar dañinos para las mujeres y más aún porque notan con preocupación cómo la cadena de administración de justicia no resguarda a cabalidad sus derechos como los contemplados en la Ley Orgánica Sobre El Derecho De Las Mujeres A Una Vida Libre De Violencia, vigente en la Republica Bolivariana de Venezuela desde el 2007.

Migdalia Valdez, psicóloga y parte de la coordinación de la Casa de la Mujer “Juana Ramírez La Avanzadora” de Maracay, señaló que las formas en las que se maneja las políticas de Estado y agentes socializadores,  como las comunidades, las escuelas, la religión, no están ayudando a cambiar los patrones sexistas para erradicar la violencia contra mujer en cualquiera de sus manifestaciones.

Desde una de las únicas organizaciones No Gubernamental (ONG) que atiende la problemática, consideró que en el país hay muchas leyes y este articulado novísimo creado por la lucha de las mujeres en el mundo, se ha quedado mayoritariamente en escrito “y escrito no cambia costumbre”, acotó.

Debería ser responsabilidad del Estado venezolano, que se conjugara esa ley con organismos verdaderamente calificados para aplicarla, porque como se recuerda, el articulado tipifica 19 formas de violencia, principalmente física y verbal, pero todo aquello que afecte emocionalmente a una persona puede ser incluida. Muy puntualmente está: la violencia psicológica, acoso u hostigamiento, amenaza, violencia sexual y la tan preocupante violencia física.

Esta última se define como: “toda acción u omisión que directa o indirectamente está dirigida a ocasionar un daño o sufrimiento físico a la mujer, tales como: Lesiones internas o externas, heridas, hematomas, quemaduras, empujones o cualquier otro maltrato que afecte su integridad física”.

“Los Poderes Públicos no pueden ser ajenos a la violencia de género que constituye uno de los ataques más flagrantes a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados en nuestra Constitución”, señaló.

Con esta Ley se pretende dar cumplimiento al mandato constitucional de garantizar, por parte del Estado, el goce y ejercicio irrenunciable e interdependiente de los derechos humanos de las mujeres, así como su derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad, sin ningún tipo de limitaciones. Por ello el Estado está obligado a brindar protección frente a situaciones que constituyan amenazas, vulnerabilidad o riesgo para la integridad de las mujeres, sus propiedades, el disfrute de sus derechos.

En ese sentido, “hay que mostrar la importancia que se tiene de una Ley que viene a sancionar lo que anteriormente no era considerado un delito. Que no era un problema, pero sí era un asunto de salud pública porque el hogar es donde se genera la vida y e individuo para actuar en sociedad”, dijo.

Valdez señaló que en esta organización particularmente las estadísticas han bajado en los últimos tiempos, pero más que por la desconfianza en el sistema de justicia, porque las mujeres actualmente se ven acorralada en los problemas ya cotidianos de la escasez de alimentos, medicina, hospitales, presupuesto familiar, que las ocupa prioritariamente.

En el primer semestre del año tan solo han recibido 140 consultas formales, pero normalmente repunta en época de vacaciones, porque cuando la familia está más tiempo junta como que también complica todo, apuntó.

“Es público y notorio el maltrato que viven las mujeres tan solo por el hecho de tener que soportar largas horas en cola, muchas veces con sus niños en brazos o de la mano, mal de salud (…) Esta gran crisis, como todas las ocurridas en el mundo, descansan mayormente en los hombros de las mujeres, pese a que también se han involucrado más los hombres (…) Esto obviamente es un  delito, pero poco es el respaldo jurídico para defender los derechos es otra cosa “, refirió la psicóloga.

También la forma de llevar los casos a tribunales ha ido complicándose cada vez más, claro está no quiere decir que no haya jueces o juezas idóneas para administrar justicia, pero en líneas generales el volumen es tan grande que hay dificulta en la resolución del caso, por lo que muchas se abstienen de denunciar porque es difícil encontrar que la cadena de la justicia opere y haga su trabajo para darle esa confianza a la maltratada.

En líneas generales las mujeres quieren sentir que sus derechos están garantizados y se cumplan con las sanciones como las estipuladas en el capítulo VI de la referida ley, las cuales son muy importante que las conozcan.

NOHANNA MORILLO| el siglo
Foto| JAVIER TROCÓNIZ