Este es el actual nivel de reservas internacionales de Venezuela

Wall Street

Unas reservas internacionales robustas permiten que las calificadoras de riesgo aumenten la ponderación de un país en los mercados internacionales. Pese a la caída de los commodities, en la mayoría de las naciones del continente el nivel de reservas es muy alto, situación que no ocurre en Venezuela.

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Las reservas internacionales de Venezuela son las más bajas de la región, según el análisis que BancayNegocios hizo de cifras de las principales economías de la zona. Son naciones cuyas reservas se alimentan de la exportación de las materias primas. Es un punto en común con la venezolana: la procedencia de sus ingresos.

Con base en datos oficiales suministrados por el Banco Central de al menos siete países, podemos observar que el ranking lo lidera Brasil con reservas por el orden de los 377 mil millones de dólares. Siguen México con 176 mil 607 millones, Perú con 61 mil 471, Argentina con 32 mil 535, Chile con 39 mil 848, Colombia con 47 mil 096. Venezuela está en apenas 12 mil 086 millones de dólares, una de las cifras más bajas de la historia reciente. Esta data es de mayo de 2016 y no ha sufrido grandes modificaciones al alza o a la baja.

Es de destacar que todas estas economías inyectaron gran cantidad de divisas a sus arcas debido al boom del precio de los commodities de los últimos años, siendo el petróleo, el principal producto de exportación de Venezuela, el que más subió durante un buen período. Este ciclo de alza de los costos de las materias primas comenzó su declive en 2013 y 2014, lo cual supuso una merma de flujos de capitales en dólares.

Las reservas internacionales son la garantía de la disponibilidad de divisas para atender situaciones extra que demanden recursos a los gobiernos. Los Bancos Centrales, al ser los garantes de estas posiciones en dólares, ejecutan políticas cambiarias y monetarias que tienden a garantizar la estabilidad macro económicas de los países. Es lo racional y lo políticamente correcto.

Un buen nivel de reservas y su manejo coherente y responsable permite que el riesgo país de las naciones baje y que mejoren los puntajes en las evaluaciones de las calificadoras de riesgo. Es una bisagra que abre las puertas a la obtención de créditos internacionales y de la atracción de inversiones extranjeras.

Unas reservas internacionales robustas han permitido que en plena crisis de los precios de las materias primas las economías regionales hayan tenido la capacidad de responder a hechos como los choques externos que se expresen en retiros importantes de posiciones en dólares o fugas de capitales.

Las cifras oficiales evidencian que, en tiempos de bonanza, las economías más importantes de la región ahorraron y diversificaron sus industrias. Tales con los casos de México, Chile y Perú, naciones que aumentaron sus exportaciones de alimentos, autos, productos metalmecánicos, textiles, químicos, entre otros.

Otras naciones como Colombia y Brasil aumentaron inversiones en infraestructura, lo cual permitió fortalecer el empleo y las inversiones internacionales en construcción de autopistas, aeropuertos, líneas de sistemas de transporte masivo y de obras para el mundial de fútbol de 2014 y las olimpíadas de 2016, eventos que tuvieron como sede al gigante sudamericano.

Venezuela: la excepción

El debilitamiento de las instituciones públicas en Venezuela ha propiciado que su Banco Central pierda autonomía y que su directorio responda a intereses de grupo que maneja el poder en el país.

Esto ha fomentado el uso de las reservas internacionales de manera discrecional por las autoridades de turno. Un ex director del BCV, José Guerra, actual diputado a la Asamblea Nacional, ha calificado como preocupante la merma de las reservas del país y no ha dudado en afirmar que el despilfarro de los fondos de la República en tiempos de bonanza ha propiciado la severa crisis actual.

Guerra expresó recientemente en su cuenta de twitter que “con el actual nivel de reservas el país es inviable (…) el socialismo es cola más escasez”. También cuestionó la gestión del BCV que, según su criterio, no responde a los intereses de la República sino al del actual gobierno.

Fuente: Banca y negocios