De 8 disparos mataron a trabajador en Santa Cruz

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Por motivos aún desconocidos, sujetos que presuntamente conocían a su víctima dieron muerte a un ciudadano que respondía al nombre de Yeanpier José Sánchez, de 26 años de edad, quien residía en la casa marcada con el número 33-B, ubicada en la calle 2 de la urbanización Los Mangos, en Santa Cruz del municipio Lamas.

suceso-3 Santa Cruz

El hombre, conocido con el nombre artístico, “Yeanpi”, recibió de sus agresores al menos 8 días en distintas partes del cuerpo, cuyo hecho de sangre ocurrió en su sitio de trabajo, situado en el sector Los Manguitos del barrio Andrés Eloy Blanco, en Santa Cruz.

Ricardo González, tío del joven, manifestó a los reporteros que el homicidio ocurrió a las 7:45 minutos de la mañana del miércoles y falleció dos horas más tarde en el Hospital de La Ovallera.

Resaltó que su sobrino se acercó a su sitio de labores en la línea de mototaxistas de San Cruz. Allí realizaba la función de anotador. Transcurridos unos minutos, los delincuente se acercaron a ese lugar y uno de ellos lo llamó por su apodo: “Yeanpi”, ¿cómo está la vaina?

Seguidamente le respondió lo siguiente: “Todo bien mis panas, aquí trabajando fuerte”. Pero al dar la espalda, los antisociales sacaron sus armas de fuego efectuándole múltiples disparos.

“No le llevaron nada”, agregó. Con la ayuda de vecinos y compañeros de trabajo, el muchacho fue trasladado a La Ovallera, donde dejó de existir, adicionó el declarante.

“Mi sobrino no tenía problemas con nadie ni mucho menos recibió amenazas de muerte. Era un chamo tranquilo, pero desconocemos que le sucedió. La familia está consternada y destruida de dolor ante el desenlace fatal de Sánchez”, comentó.

Al lugar acudieron comisiones de la PA y del Cicpc, quienes se encargaron de las averiguaciones de rigor. Por la forma como sucedieron los hechos, el móvil se inclina a un presunto sicariato.

Sin embargo, esa versión será desmentida o confirmada por los investigadores policiales luego de que se culminen con las averiguaciones de rigor. El caso está en su etapa inicial.

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo