Cuyagueros esperan sean solventadas irregularidades con CLAP

Wall Street

Los habitantes del pueblo costero de Cuyagua, en el municipio Ocumare de la Costa de Oro, denunciaron las irregularidades en el proceso de distribución de las bolsas de comidas promovida por el Gobierno Nacional a través de los Comité Local de Abastecimiento y Producción.

Desire Medina
Desire Medina

Los habitantes de la zona aseveran que los representantes de la recién conformada organización social no han distribuido equitativamente los productos que llegan a esa jurisdicción, además de hacer aplicar discriminación.

Al respecto, Celia Liendo mencionó que las bolsas estaban llegando solo a un grupo de personas porque el consejo comunal, que además está vencido, “se daba a la tarea de entregar las bolsas a tres personas nada más, por lo que nos vimos en la obligación de dirigirnos directamente al pueblo de Ocumare para hablar con el alcalde para que mandara a los miembros de alimentación, de forma tal que se solventara el problema de la comida”.

En atención a la demanda de los pobladores de Cuyagua, se presentó una comisión municipal donde se lograron acuerdos de integrar a tres nuevos miembros, pertenecientes al CC Renacer de Cuyagua y El Renacer de Bejuca, para que se integrara al CLAP con el fin de ejercer contraloría y verificar que los alimentos lleguen a todo el pueblo y evitar la discriminación.

Desire Medina, quien también integrará la organización, dejó claro que no son un grupo de opositores sino que son revolucionarios, con la diferencia que no están de acuerdo con el manejo interno del CLAP porque desde que el Presidente Nicolás Maduro instruyó este nuevo mecanismo de distribución de alimentos, los encargados en la zona “han hecho lo que les da la gana y por eso fue que hicimos una protesta, porque están afectando a adultos mayores y los niños principalmente, lo que no es aceptable”.

Entre las irregularidades que se presentaban estaba que no se daba continuidad al listado para venderle las bolsas sino que casi siempre se entregaban a un mismo grupo de personas. Se supo incluso que habían llegado bolsas unas siete veces y casi siempre los de la parte baja quedaban por fuera y a duras penas habían podido comprar una o dos veces.

De igual forma, los precios variaban en una misma entrega y no había una distribución equitativa ya que algunos les llegaban completa y a otros les faltaban productos. Además que según indiciaron las declarantes que hay 250 familias y no 200 como era la data que tenían.

Entre tanto, se mantienen en expectativa que con la inclusión de nuevos miembros se solventen las irregularidades y limen asperezas ya que la intención de esta organización es lograr el beneficio de todos y todas en el pueblo.

NOHANNA MORILLO | el siglo
fotos | LUIS TORRES