Senado brasileño comenzará este martes a definir el destino de Rousseff

Wall Street

El Senado brasileño votará este martes si Dilma Rousseff debe ser sometida a un juicio de destitución, última escala previa a la decisión que a fin de mes podría poner fin al ciclo de más de 13 años de la izquierda en el poder.

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Mientras los Juegos Olímpicos de Rio-2016 captan la atención de los brasileños, que al igual que el resto de Sudamérica por primera vez pueden ver a la élite del deporte mundial en sus tierras, todos descuentan que el Senado dará un fuerte respaldo al impeachment contra la primera mujer presidenta de Brasil.
Así podría ser el escenario:

Si la votación del plenario de 81 senadores aprueba el informe del senador socialdemócrata Antonio Anastasia (PSDB), que recomendó destituir a Rousseff por haber cometido un “atentado contra la Constitución”, la presidenta solo tendrá una última oportunidad para evitar ser destituida.

La sesión del Senado se extenderá por unas 20 horas. Será dirigida por el presidente de la Corte Suprema y bastará que una mayoría simple -mitad de los presentes más uno- apoye la acusación para aprobar el inicio de un juicio de destitución de la mandataria.

Rousseff denunció que su vicepresidente, Michel Temer, que la sucedió provisoriamente, orquestó un “golpe” en su contra.

Acusada de haber violado la Constitución al aprobar gastos sin la venia del Congreso y suscribir decretos para financiar al Tesoro con la banca pública, sobre todo en su campaña de reelección de 2014, Rousseff podría perder su mandato y quedar inhabilitada para ejercer cargos públicos por ocho años.

“La presidenta está cada vez más aislada, un aislamiento muy acentuado, que se agravó en las últimas semanas y que incluye hasta su propio partido. No tengo ninguna duda de que, al igual que en el juicio definitivo, la votación será a favor del impeachment y será destituida”, dijo a la AFP el senador Aloysio Nunes, del PSDB y líder del frente oficialista de Temer.

En la otra orilla, la senadora Vanessa Grazziotin, aliada a Rousseff, coincide: “Lo van a conseguir con bastante facilidad. No tenemos muchas expectativas”, dijo.

Fuente: AFP