Juez Mazzei Rodríguez favorece a un mafioso de casinos

Wall Street

Arturo Velásquez jamás pensó que el comprar la casa de sus sueños, para él, su esposa y sus cinco hijos, se iba a convertir en una pesadilla judicial, tras cuyos hilos de manipulaciones y vicios siente la presencia del juez Cuarto Civil Mazzei Rodríguez.

Juez Mazzei Rodríguez

Recordó Velásquez que le faltaban pocos días para mudarse a la nueva residencia, un pintor colocaba en las paredes el color preferido de la familia, cuando recibió una llamada que le alertaba sobre la presencia en la vivienda de varios sujetos desconocidos que decían ser los “dueños”.

Al escuchar esto, Velásquez agarró los documentos de compra y propiedad y se fue a resolver lo que pensaba era una confusión; no obstante, al llegar a la casa prácticamente no pudo dialogar ya que los invasores tomaron posesión como propietarios.

En cuestión de minutos se dio cuenta de que el negocio de la adquisición de esta vivienda en San Jacinto tenía un trasfondo que complicaría sus planes momentáneamente, pero transcurridos un años y medio de esa ocupación, el sueño ha quedado en el limbo debido a la actitud irregular del juez Mazzei Rodríguez, a cargo de su caso en lo civil.

Relató que el sujeto que invadió su casa presentó un documento compromiso de pago del antiguo propietario de la residencia y un sujeto dueño de casinos ilegales en San Jacinto, por deudas de juegos. Ajeno a esta negociación, Velásquez compró la casa legalmente y la pagó con dinero producto de sus finanzas personales y préstamos de amistades.

Sabía que estaba en el medio de una disputa entre un ludópata y un mafioso de casinos ilegales, pero nunca se imaginó que sería el juez de la causa la piedra de tranca para que se hiciera justicia en su caso.

Denunció que el juez Mazzei Rodríguez dictó una medida de enajenación de la vivienda, sin tomar en cuenta ninguno de sus argumentos legales, ni pruebas, ignorando incluso pruebas avaladas por las experticias del CICPC a un documento de autenticación falso introducido por la otra parte.

Precisó Velásquez que los expertos del Cicpc determinaron mediante tres inspecciones que el documento fue forjado; la firma no corresponde al notario, la presentación del documento fue un montaje. Pero, increíblemente, el juez Mazzei Rodríguez ha desestimado esta prueba y sigue favoreciendo al propietario de casinos, quien al parecer pretende instalar en la vivienda otra sede clandestina de sus casas de juegos y perdición, lo que incluso es rechazado por los vecinos de San Jacinto, el consejo comunal y la iglesia del sector.

Por su parte, Arturo Velásquez sigue esperanzado de vivir en la casa de sus sueños, con su esposa e hijos, incluyendo a un bebé de seis meses que no había nacido cuando comenzó está incertidumbre. Pasado el tiempo está claro de que la ilegalidad que para su detrimento impera en su caso, está sustentada por la actitud delincuencial del juez Mazzei Rodríguez, a quien considera un corrupto con el poder de juzgar y favorecer a un mafioso y no a una familia honesta y trabajadora.

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