¿Es inevitable la guerra en el mar de la China Meridional?

Wall Street

El fallo del Tribunal Internacional de la Haya favorable a Filipinas en su disputa marítima contra Pekín en el mar de la China Meridional agudizó este mes las tensiones en la región. Sin embargo, días después 11 países asiáticos decidieron sentarse a la mesa de negociaciones y llegar a un acuerdo.

CONFLICTO-CHINA

“Al menos en teoría, esto ha sido la demostración gráfica de cómo la negociación del tipo ‘todos ganan’ se hace en Asia”, escribe el periodista Pepe Escobar en su opinión para RT.

La importancia estratégica del mar de la China Meridional reside en las rutas que lo surcan y por las que cada día pasan la mitad de los buques comerciales del mundo, transportando la tercera parte del petróleo y las dos terceras partes del gas líquido, lo que se traduce en 5 billones de dólares anuales de comercio. Además, para Pekín este mar está fuertemente vinculado con el proyecto apodado ‘Nueva Ruta de la Seda’.

Esta semana representantes de China y de los 10 países que forman la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) -Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Singapur, Tailandia y Filipinas- se reunieron en Laos y concluyeron sus negociaciones con el compromiso de “reducir las tensiones”. Pero para que esto fuera posible, Filipinas se vio obligado a aceptar una condición de Pekín: no mencionar el fallo de La Haya en la declaración final de la reunión.

China y la ASEAN acordaron:

Dejar de enviar gente a las islas, arrecifes, atolones y otras zonas no habitadas en el mar de la China Meridional para que no se produzca una escalada de tensión por pretensiones territoriales;
Respetar la libertad de navegación en el mar que, según Washington, está amenazada;
Resolver las disputas territoriales de manera pacífica y a través de negociaciones;
Tener en cuenta la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar;
Trabajar duro para desarrollar el Código de Conducta en el Mar de la China Meridional, elaborado durante varios años.

A esto Pekín responde, por ejemplo, presumiendo de sus bombarderos H-6K con capacidades nucleares, que sobrevuelan el Bajo de Masinloc (Scarborough), en disputa con Filipinas, lo que aumenta la ‘paranoia’ del Pentágono, porque “el juego verdadero en el mar de la China Meridional gira principalmente en torno a estrategia militar aérea y submarina de China”, explica Escobar.
¿Asegurar el acceso a su patio trasero o crear un ‘lago chino’?

Más de la mitad del PIB de China procede del comercio global, que depende de su acceso al mar de la China Meridional. Sin embargo, este mar está salpicado de distintos islotes, arrecifes, y atolones con su mar patrimonial que, en caso de pertenecer a otros países, pueden impedirle a Pekín su acceso al mar abierto.

Fuente: RT