Comunidad de Octava Estrella clama por atención gubernamental

Wall Street

Entre calles de tierras, convertidas en lodazales por la lluvia y los botes de aguas negras, continúan viviendo los habitantes del sector Octava Estrella de Mariara, quienes no ven el día que las autoridades gubernamentales les tiendan una mano para salir de la desidia en la que aseguran se encuentras sumergidos.

El luchador social Carlos Durán recordó que esta comunidad tiene 12 años desde que iniciaron como toma simbólica. Desde entonces, a duras penas colocaron algunas cloacas y alumbrado público. Pero en lo que respecta a la vivienda inicialmente fueron parte del proyecto de la Misión Ribas pero el mismo se paralizó.

Ya son dos años en las que muchas personas tumbaron su rancho y todavía no les han dado respuestas para la construcción. Este es el caso de María Perfecto, que tiene que vivir casi a la intemperie con tres hijos, incluido uno con condiciones especiales y su esposo, porque sólo le construyeron la base.

Luego, a cuenta gotas, le llegaron uno que otro material, pero nunca completo, por lo que no han podido construir. La última vez fue hace un año cuando le dieron cemento pero faltaron otros elementos básicos que no pueden costear de forma particular por el escaso presupuesto familiar que fundamentalmente está dirigido a la alimentación.

Y precisamente en materia de comida, Yosmaira Meza recalcó que el sector no ha sido ni siquiera beneficiados con la venta de la bolsa de comida, ya que sólo tuvieron acceso una vez en el mes de mayo y eran pocos los productos.

Además, añadió que hay una angustia en materia de salud porque la exposición a la tierra, las aguas negras y el monte, ha ocasionado que los vecinos, principalmente niños, sufran de problemas respiratorios y dermatológicos.

A esto se le suma el grado de inseguridad por la poca iluminación y que no pueden ingresar las patrullas, una ambulancia ni los bomberos, por las condiciones en las que se encuentran las calles.

Los vecinos pidieron al alcalde, al gobernador y a la coordinación de la Misión Socialista para que se aboquen a resolver sus problemas comunitarios porque ya están en una etapa de desespero.

NOHANNA MORILLO | el siglo
fotos | FÉLIX BARRETO