La gente se está tomando el café amargo

Wall Street

Tomarse el tradicional cafecito ha quedado en desuso, ya que este producto no se encuentra disponible en los anaqueles, así como tampoco el azúcar para endulzarlo, a no ser que se acuda a los bachaqueros y pagar altos precios.

Jesús Álvarez: "Me acostumbre a tomar café sin azúcar"
                                        Jesús Álvarez: “Me acostumbre a tomar café sin azúcar”

A excepción de los locales donde expenden los cafés expresos o tradicionales, la colectividad en general sólo logra comprar el café en pequeñas y caras proporciones, pero la azúcar está desaparecida. Ante esta amarga realidad, muchas son las personas que se han visto en la necesidad de tomarse el negrito simple, el guayoyo amargo o el café con leche sin azúcar.

Este es el caso de Jesús Álvarez, quien debido a la escasez y el alto precio de la azúcar expresó que se ha tenido que acostumbrar a tomarse “el negrito” sin endulzarlo. Al consultarlo sobre la opción del papelón aseguró que también está muy caro, por lo que ha preferido tomarlo sin azúcar.

Por su parte, Beatriz Sánchez optó por utilizar miel para darle el sabor dulce al tradicional café. Afirmó que no es el mismo sabor, pero es una solución a la carencia y el elevado costo del azúcar.

Sánchez resaltó los altos precios del azúcar y el papelón, los cuales actualmente se consigue en 3 mil 500 bolívares y 2 mil 500, respectivamente.

Por su parte, Arturo Bastida dijo que ha tenido que dejar de tomar café dos veces al día. Aseguró que si lo prueba en la mañana no lo prueba en la tarde y viceversa, esto con la finalidad de “ahorrar” el azúcar.

Finalmente, Arelys Suárez afirmó que debido al costo tan elevado, tanto del café como del azúcar, dejó de tomarse su negrito y aseguró que no está de acuerdo en pagar 3 mil bolívares por una bolsa de café y muchos menos por azúcar y papelón.

Suárez dijo que prefiere comprar otros alimentos para su hija como frutas para jugos, los cuales se los da sin azúcar.

Lo cierto es que las personas han perdido la costumbre de levantarse con el aroma de un rico café con azúcar o sentarse en una panadería o local comercial en compañía de familiares y amigos a degustar un negrito o un con leche.

 

Arelys Suárez: “Ya no tomo café”
ZULEIKA ROSALES | elsiglo
fotos | MAIKELL HERRERA